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jueves, abril 26, 2007

A 70 AÑOS DE LA DESTRUCCIÓN GUERNICA

Guernica llama a la paz a 70 años del histórico bombardeo
Fecha edición: 26/04/2007 12:51

Julius Waldstein, sobreviviente de Auschwitz firma el manifesto "Guernica por la paz" durante el acto por un nuevo aniversario del bombardeo.

Con un llamado a la paz, al diálogo y a la reconciliación en el mundo, la localidad vasca de Guernica conmemoró hoy los 70 años del bombardeo de los aviones de la Legión Cóndor del régimen nazi durante la Guerra Civil española (1936-1939).
Junto a representantes de otras ciudades que vivieron el horror de la guerra, como Hiroshima, Coventry, Dresde, Hamburgo, Varsovia o Volgogrado (la antigua Stalingrado), el jefe del gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, leyó un manifiesto que señala que "el proyecto ético por la paz tiene implicaciones muy claras: necesita un compromiso incondicional con las vías dialogadas y diplomáticas" e implica "respeto a la diferencia y aceptación muta".
El 26 de abril de 1937, la Legión Cóndor alemana, en apoyo del después dictador Francisco Franco (1939-1975), dejó caer sobre Guernica, una ciudad indefensa y sin valor estratégico que entonces contaba unos seis mil habitantes, cincuenta toneladas de bombas que dejaron centenares de muertos y heridos.
El cruento ataque ha sido considerado por los historiadores un "ensayo general" de la Luftwaffe de Hitler de cara a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y supuso el primer bombardeo aéreo a gran escala de una ciudad en la historia de Europa.

UN MINUTO DE SILENCIO
En abril de 1997, al cumplirse el 60 aniversario del bombardeo, Alemania asumió por vez primera de forma oficial su culpa por la destrucción de esta localidad, que además inspiró el homónimo cuadro antibélico de Pablo Picasso.

El manifiesto, leído hoy también en ciudades como Buenos Aires o Nueva York y titulado "Guernika por la Paz", agrega que "la sublimación ética de la paz significa necesariamente mirar a lo concreto, comprometerse con la paz en el País Vasco y en cada rincón del mundo".
"Aquel acontecimiento es un espejo en el que hoy se retratan los bombardeos de injusticias que lo recorren y nos permite ejercitar la empatía con las 30 guerras abiertas, todavía hoy, en nuestro planeta", continúa el texto, que concluye diciendo que mientras exista una sola de ellas, el ser humano "seguirá teniendo una asignatura pendiente".
Durante el acto, los asistentes además guardaron un minuto de silencio por las víctimas, y Luis Iriondo Asurtenetxea, un superviviente del bombardeo de Guernika, encendió un pebetero cuya llama mantendrá vivo el recuerdo de la tragedia.
Este anciano manifestó que el bombardeo supuso un "acto de terrorismo" contra la población civil, ya que la localidad fue reducida a cenizas dejando intactos objetivos militares, como una fábrica de armas y un puente.
Recordó además que durante años los franquistas negaron que fueran ellos los que ordenaron ese ataque e insistían en que habían sido "los rojos separatistas vascos" los que en su huida de las tropas de Franco habían destruido su propio pueblo.
El argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de 1980, aprovechó la conmemoración para reivindicar el diálogo como "única forma de poner fin a la espiral de la violencia".
En este sentido, pidió al gobierno español que reanude el diálogo con el grupo armado vasco ETA, roto después de un atentado contra el aeropuerto de Madrid en diciembre de 2006.
Por su parte, la portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azkarate, insistió en que el gobierno español y el Parlamento deben pedir perdón por los crímenes del franquismo en general y el bombardeo de Guernika en particular.
DPA