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jueves, abril 19, 2007

RUSIA EN LA CARRERA ESPACIAL

El hombre que abrió el camino de las estrellas
Odalys Buscarón
Moscú, 12 abr (PL) Un acontecimiento trascendental aceleró el curso de la Humanidad hacia el progreso científico-técnico: el vuelo del primer hombre al cosmos, el soviético Yuri Gagarin, hace hoy 46 años.
El entonces piloto de 27 años circunvoló la Tierra en una hora y 48 minutos a una velocidad de 28 mil kilómetros por hora en la nave Vostok. Por primera vez el hombre estaría más cerca del cielo.
Con Yuri Gagarin arrancó la era espacial que hasta hoy apasiona a especialistas y diletantes de este tema.
Con las misiones espaciales, en la actualidad la décimo quinta, parece haberse destinado otro sitio para el viajero cósmico.
En estos momentos el millonario estadounidense de origen húngaro Charles Simonyi es el quinto turista en acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI), situada en una órbita circunterrestre a 340 kilómetros del planeta Tierra.
Símbolo del progreso científico-técnico, Gagarin fue pionero entre un selecto grupo de cosmonautas entrenados bajo el ingenio del constructor Serguei Korolev, cuatro años después de haberse lanzado el primer sputnik por la Unión Soviética (octubre de 1957).
Rusia tiene hoy el privilegio como heredera de la Unión Soviética de celebrar también este año el centenario del natalicio de Korolev (12 de enero) y medio siglo del lanzamiento del primer satélite artificial.
El joven de ojos azules nació en 1934 en la aldea Klushino, a poco más de 160 kilómetros de Moscú.
Durante la ocupación nazi de la región de Smolensk, la familia pasó prácticamente los últimos años de la guerra en un refugio construido por el padre de Gagarin.
Se graduó de piloto en una academia militar del interior de Rusia y ya para 1955 realizó su primer vuelo en solitario.
Contó años mas tarde que ese día descubrió "haber nacido para las alturas". Tras pilotear varios aviones de guerra en la entonces Fuerza Aérea de la Unión Soviética, presentó cartas credenciales ante la corte para cosmonautas.
Su sueño se hizo realidad cuando se convirtió en el primer tripulante de la nave Vostok 1 que sería catapultada desde las estepas de Baikonur, en Kazajstán, aquel 12 de abril de 1961.
"Veo la Tierra, Es tan hermosa", fueron las primeras palabras de Gagarin, captadas desde el centro espacial de vuelo.
La próxima hazaña: ¿Marte? A 46 años de esta epopeya la cosmonáutica rusa mira nuevamente inquietante hacia la Luna y a Marte, dos sueños impensables en otra época, pero más próximos con el despunte de la ciencia de las altas tecnologías.
"No hay ningún problema que no pueda ser resuelto en principio", afirmó el cosmonauta Gueorgui Grechko durante una conferencia científica en vísperas del Día Internacional de la Cosmonáutica.
Partidario de volar a Marte en unos cinco años, Grechko exhortó a insertar ese proyecto en un programa de cooperación internacional.
A su juicio, lo mejor es construir una nave para vuelos interplanetarios y que cada país participante ponga su ingenio.
Con el ejemplo de la nave insignia Soyuz, consideró conveniente a estas alturas fabricar cápsulas parecidas a ésta pero de mayor volumen y potencia.
Al respecto, el vicepresidente de la Federación Cosmonáutica, Oleg Mujan, confirmó los planes de la corporación constructora-coheteril Energía, heredera del patrimonio de Korolev, de modernizar el ingenio creado por especialistas soviéticos.
El Clipper, futuro trasbordador ruso, cuya maqueta se exhibió durante el salón aeroespacial de Moscú en 2005 (Maks), continúa siendo un proyecto solo en papeles.
Rusia comenzó el diseño de los llamados módulos industriales que serán réplicas de pequeñas fábricas en el cosmos, según el presidente de Energía, Nikolai Sevastioanov.
Estos mini-complejos industriales fabricarán en la ingravidez cristales y bio-materiales que no pueden obtenerse en la Tierra.
Los cosmonautas de la Estación Espacial Internacional dejarán de cargar materias primas y se proveerán de producciones terminadas.
Un vuelo piloteado por cosmonautas nativos sería una de las metas más ambiciosas de la industria espacial rusa para la próxima década. En cuanto a una expedición a Marte habría que esperar por los menos hasta 2025.
ucl oda PL-34