Noticias

sábado, agosto 11, 2007

COMPLEJIDADES EN LAS TAREAS EN ELESPACIO

Tripulación del Endeavour realiza su primera caminata espacial
Fecha edición: 11/08/2007 14:43

Los astronautas Rick Mastracchio y Dave Williams, ambos en su debut como constructores en el exterior de la Estación Espacial Internacional (EEI), aseguraron hoy una viga que sostendrá paneles de energía solar en estribor del puesto orbital.

La primera de tres jornadas de labores afuera de la EEI comenzó a la hora 16.28 GMT, cuando la estación y el transbordador Endeavour, acoplados desde ayer, se movían a unos 27.700 kilómetros por hora sobre la región al norte de Australia.

El astronauta Charles Hobaugh tuvo a su cargo la operación del brazo robótico de la EEI, que tomó de la bodega del transbordador la viga y la llevó lentamente hasta el sitio donde quedaría instalada.

A mitad de la jornada exterior, programada para unas siete horas, Mastracchio y el canadiense Williams habían sujetado la viga a la estructura y se dedicaron a acomodar las correas y los cables de conexión.

Ambos astronautas inspeccionaron rápidamente sus guantes para ver si habían sufrido daños durante la ardua labor, y Williams comentó su vista de la Tierra.

"Mi guante derecho se ve bien, y la vista es increíble", sostuvo.

La siguiente tarea es la retracción de un radiador en una viga de babor. Una vez que se haya plegado el radiador, Mastracchio y Williams lo sujetarán.

En una misión futura, ese equipo se reubicará en otro extremo de la estructura de la EEI que ahora pesa unas 220 toneladas.

El daño a la estructura, de forma cuadrada y de unos 7,6 centímetros, parece que fue provocado por el hielo que se desprendió de uno de los tanques de combustible un minuto después del despegue, aunque los coordinadores de la misión no sabrán con seguridad sino hasta que obtengan más información.
Los astronautas del transbordador inspeccionarán la zona dañada con más detenimiento mañana al utilizar el brazo robótico de la nave y un elemento de extensión con punta de láser. Si el daño es muy profundo, los astronautas probablemente tendrán que sellar esa apertura, señaló el presidente del equipo de control de la misión, John Shannon.

El daño a la coraza del transbordador, que protege a la nave del intenso calor al reingresar a la atmósfera de la Tierra, se ha convertido en un elemento de mucha atención de la agencia aeroespacial desde el desastre del Columbia en el 2003.