INICIAN OBRA INTEROCEANICA IMPORTANTE DE INGENIERÍA
A treinta años de la firma de los Tratados Torrijos-Carter
Comenzó la ampliación del Canal de Panamá
El presidente de Panamá, Martín Torrijos, y el ex mandatario estadounidense James Carter (1977-81) encabezaron la ultitudinaria ceremonia de inicio de las obras de expansión del canal interoceánico.
El momento cumbre del acto ocurrió cuando el presidente Torrijos accionó el mecanismo de detonación de quince mil kilos de dinamita que demolieron un tramo del Cerro Paraíso (situado quince kilómetros al norte de la Ciudad de Panamá), dando el inicio simbólico a los trabajos de ampliación de la vía acuática.
La ceremonia se realizó sobre la ribera oeste del canal, donde comenzarán los primeros trabajos de excavación seca en la esclusa de la vertiente del Pacífico. En el evento, al que asistieron cincuenta mil personas, hicieron uso de la palabra el presidente Torrijos, James Carter y el administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta.
Carter reconoció ante la multitud congregada que “el canal ha operado mejor desde que fue devuelto a los panameños” en 1999. Agregó que: "Estoy orgulloso y muy satisfecho de la eficacia con que los panameños administran el Canal". Acerca de los tratados que el premio Nobel de la Paz 2002 firmó hace treinta años con el padre del actual presidente panameño consideró que: "Esa fue la gestión más importante y difícil de mi Presidencia, pero la más gratificante", evaluó el ex presidente de Estados Unidos. Llamó a Omar Torrijos “el verdadero artífice” de los tratados que devolvieron la soberanía del canal a los panameños.
Durante el acto, el presidente Martín Torrijos, en tanto, destacó la "extraordinaria valentía personal" de Carter en su contribución para finalizar "con una injusticia histórica", en referencia a la cesión a perpetuidad del canal.
La ceremonia concluyó con una suelta de cuarenta mil globos con los colores patrios: rojo, azul y blanco.
Hace una semana, el 27 de agosto, el líder cubano Fidel Castro expresó en un artículo titulado “La sumisión a la política imperial”, publicado en el diario “Granma” de La Habana, que de todos los presidentes estadounidenses solo conoció a uno que, por motivos ético-religiosos, no fue cómplice del brutal terrorismo contra Cuba: precisamente Jimmy Carter.
El aumento de la envergadura de los buques de carga y la congestión de tránsito naval dejan obsoleto al actual juego de esclusas del Canal de Panamá, que permite el tránsito entre los océanos Pacífico y Atlántico. Algunas embarcaciones modernas son muy anchas para atravesar el canal y los que pueden hacerlo deben aguardar varias horas formando fila.
Actualmente los barcos de mayores dimensiones que pueden pasar por el canal son los “panamax”, con 32,3 metros de manga (ancho) y 294,1 metros de eslora (largo). Los buques “panamax” quedan a solo sesenta centímetros de las cámaras de las esclusas.
La construcción del tercer juego de esclusas, el ensanchamiento y profundización de los cauces actuales posibilitarán la circulación de barcos más altos, más anchos y de mayor calado (profundidad de la parte sumergida del barco), denominados “postpanamax”.
Estos buques poseen 49 metros de manga y 366 metros de eslora. Durante la construcción, el canal continuará funcionando normalmente. Las nuevas obras implican la mayor reforma en la casi centenaria vía interoceánica.
El costo de del ensanche del canal requerirá una inversión calculada en cinco mil trescientos cincuenta millones de balboas (cinco mil doscientos cincuenta millones de dólares). Incluye el levantamiento de otro juego de esclusas, más grandes que las actuales, que duplicarán la capacidad de transporte de carga de la vía fluvial para llevarlo de trescientos millones a seiscientos millones de toneladas anuales. Se prevé que las obras de ampliación concluirán en 2014, coincidiendo con los cien años del inicio de las operaciones del canal.
Las obras de ampliación servirán para unir las nuevas esclusas del sector del océano Pacífico con el Corte Culebra.
La primera etapa de la construcción del tercer juego de esclusas comenzará en el sector de Cartagena, al oeste de las actuales esclusas de Miraflores, se extenderá de manera paralela al Lago Miraflores y de las esclusas de Pedro Miguel, para concluir cerca del Corte Culebra, frente al pueblo de Paraíso, ubicado unos veinte kilómetros al noroeste de la Ciudad de Panamá.
Los trabajos iniciales descriptos requieren remover cuarenta y siete millones de metros cúbicos de tierra y piedra.
Con este nuevo cauce, los buques que ingresen por el océano Pacífico entrarán a las nuevas esclusas y pasarán directamente al Corte Culebra, con lo que se ahorrará el tiempo que se utiliza en una esclusa intermedia como la de Pedro Miguel.
Según la directora ejecutiva del Museo del Canal, Ángeles Ramos, se construirán dos complejos de esclusas, uno en cada océano y se ensancharán los tránsitos.
El sistema de esclusas es como una especie de “ascensores de agua”, que elevan o descienden el nivel de los barcos.
Las esclusas de Gatún son las más grandes, aquí los barcos ingresados por el Atlántico son elevados veintiséis metros a lo largo de dos kilómetros de extensión. Luego, las esclusas de Pedro Miguel y de Miraflores, los descienden 16,5 metros.
En octubre del año pasado los panameños aprobaron mediante consulta popular la construcción del tercer juego de esclusas en el canal.
El inicio de las obras coincide con el trigésimo aniversario de la firma de los tratados Torrijos-Carter, que pusieron fin a la presencia militar de Estados Unidos en la entonces Zona del Canal y permitieron la devolución a Panamá de la administración de la vía interoceánica en 1999.
La Zona del Canal abolida era una franja de territorio a ambas márgenes de la vía interoceánica, en la que estaba vedado el ingreso a ciudadanos panameños. Estados Unidos tenía en dicha zona un gobernador propio y aplicaba sus propias leyes.
Además de Torrijos y Carter, acudieron al acto central del lunes los presidentes de El Salvador, Elías Antonio “Tony” Saca; de Colombia, Álvaro Uribe, el de Nicaragua, Daniel Ortega y el de Honduras, Manuel Zelaya, como así también el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza. En representación de la vecina Costa Rica presenció el acto Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia y hermano menor del mandatario de ese país, Oscar Arias, ausente por baja médica.
Jimmy Carter y el general Omar Torrijos, padre del actual gobernante, habían suscripto el 7 de septiembre de 1977 en la sede de la OEA, en Washington, los acuerdos que permitieron la recuperación de la soberanía nacional sobre el Canal de Panamá. En virtud de los acuerdos Torrijos-Carter, el canal pasó a control panameño el 31 de diciembre de 1999, tras ochenta y cinco años de administración y explotación estadounidense.
El general Torrijos había contado con el respaldo político de varios líderes latinoamericanos, como el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez (1974-79, 1989-93) y del ex mandatario colombiano Alfonso López Michelsen (1974-78).
Los violentos disturbios ocurridos el 9 de enero de 1964 en Panamá, conocido como el “Día de los Mártires”, aceleraron los plazos para abolir el Tratado Hay-Bunau-Varilla (1903), que cedía a perpetuidad la Zona del Canal a Estados Unidos y posibilitó los futuros Tratados Torrijos-Carter. Los sucesos del Día de los Mártires comenzaron cuando un movimiento popular pretendía izar la bandera de Panamá en un colegio de Balboa, entonces dentro de la Zona del Canal, administrada por Estados Unidos. Tropas estadounidenses impidieron izar la bandera y asesinaron a veintitrés estudiantes panameños, por lo que Panamá rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
El emprendimiento en el istmo de Panamá comenzó a construirse en 1903 y en 1914 entró en operaciones. La obra de ingeniería centroamericana, que mide ochenta kilómetros de largo desde Balboa hasta Colón, fue impulsada a fines del siglo XIX por el ingeniero francés Ferdinand Lesseps, constructor del Canal de Suez, que une los mares Mediterráneo y Rojo.
Por el Canal de Panamá pasan por año trescientos millones de toneladas de carga, catorce mil tránsitos de alto calado y el cinco por ciento del tráfico del comercio mundial. Por día circulan ochenta barcos. Desde que lo administran autoridades panameñas constituye la principal fuente de recursos del país.
Algunos sectores sociales panameños se muestran escépticos, ya que la multimillonaria megaobra es proclive a generar actos de corrupción en los dirigentes políticos, podría endeudar seriamente al país debido a su gran costo y dañará el medio ambiente.
Una obra que incidirá en elcomerciointernacional de los años venideros y afianzará las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos.
03|09|2007
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