Noticias

lunes, febrero 27, 2006

Los años 68 de Carlos Fuentes

LOS AÑOS 68 DE CARLOS FUENTES
• Ing civ. Carlos José Rocca

Carlos Fuentes, el galardonado pensador mexicano ha publicado recientemente algunas reflexiones suyas sobre los años 68 en la historia.
Relaciona así acontecimientos ocurridos en diversos lugares del mundo con parecidos fracasos inmediatos y reformas sociales y políticas posteriores que legitimarían la violencia insurreccional considerada, a su entender, como triunfo pírrico en las aparentes derrotas.
Recuerda los tumultuosos días de París en 1968 que lo tuvieron como testigo circunstancial y comenta su paso por otras capitales europeas en las que observa un fenómeno similar .
Finalmente evoca lo sucedido en México en Plaza Tlatelolco trágico escenario que ya había detallado en su laureada novela Los Años de Laura Díaz .
En este relato fue talvez más contundente en sus juicios que en las nuevas reflexiones expresadas con más interrogantes que respuestas.
Fuentes reitera un tema que desarrollara su maestro y amigo Octavio Paz, para quien la historia es un teatro fantástico en que las derrotas se vuelven victorias y viceversa. Así lo expresa en “El lugar de la Prueba”, una sustanciosa nota publicada en “La Nación” de Buenos Aires del 8 de noviembre de 1987 en la que evoca el IIº Congreso Internacional de Escritores Antifascistas celebrado en Valencia medio siglo atrás .
Dejando las similitudes históricas para otro análisis, nos referiremos brevemente a la tríada Paris, Praga, Tlatelolco , de la que destaca Fuentes entre otras cosas :
“El 68 en París , Praga y México no es por todo ello ajeno a una historia inconclusa.
En Francia la juventud parisina representó la insatisfacción con el orden conservador, capitalista, consumidor que había olvidado la promesa humanista de la lucha contra el fascismo y del pensamiento radical de Sartré en un extremo Camús en el otro y, en el centro de un renacimiento religioso, de Mauriac, Bernanos y Emmanuel Mounier.
Pero en el corazón mismo del Mayo parisino había a la vez una fiesta y una demanda. Marx y Rimbaud, la imaginación al poder, prohibido prohibir, eran palabras de fiesta, pero también de crítica a la autosatisfacción del orden establecido y de afirmación radical, es decir , de retorno a las raíces de las promesas social, cultural y humana de una modernidad pervertida , por no decir enajenada.”

Cabría recordar primero que en Paris hubo actos de heroísmo sublime en la resistencia a la ocupación nazi entre 1940 y 1944, como de obsecuencia servil y colaboracionismo en docentes e intelectuales por quienes se llegó a entregar a judíos para servir en campos de producción alemanes para la guerra, evidencia de bandos radicalizados como en todo el devenir histórico de la humanidad.
En segundo lugar cabe reconocer que, no pocos colaboracionistas de entonces, veinte años más tarde, tartufos de la historia , agraviaban al líder de la Francia Libre acusándolo de conservador y autoritario, adjudicándose ellos la defensa de ideales humanistas , antifascistas, antitotalitarios y libertarios.
Para aquellos tartufos de la historia les cabría, según Octavio Paz la parte más fría del Averno donde Dante negó la mano al condenado por traidor a la hospitalidad.
Y en tercer término debería recordarse que en el movimiento parisino del 68 militaban activistas universitarios fogoneados por pensadores como Herbert Marcase (1898-1979) que desde EEUU (donde éste vivió exilado la mayor parte de su vida) cuestionaban la jerarquía y el ordenamiento institucional liberal y democrático , con una promoción sorprendente en todos los medios de difusión masiva.
A todo ello se agregaba una prédica marxista leninista de psicólogos, filósofos y docentes como Althusser, Poulatzas, Lacán y Derrida entre otros divulgadores de un confuso ideario trotskista, maoista, guevarista y de liberación todos unidos en un caos tal, que alcanzó a levantar en la Sorbona imágenes de Stalin y Mao ,y alguno incluye la de Hitler, consecuencia de la consigna de “Prohibido prohibir”, “la imaginación al poder” y otras incongruencias parecidas .
Althusser (1918-1990) y Lacán (1901-1981) habian descubierto la relación “Marx- Freud” y en la insistencia del tema quedaron atraídos jóvenes en gran medida vinculados a células comunistas universitarias.
Muchos de ellos, que por su edad desconocieron los rigores de la ocupación y el sacrificio de la liberación nazi, adoctrinados por intelectuales de poca adhesión a la democracia representativa y a las libertades burguesas, a pesar de usufructuar del acomodamiento en la sociedad capitalista, pretendieron el cambio rápido y violento de la estructura institucional vigente.
Caso de Cohn Bendit y otros universitarios, quienes muy lejos de las miserias de los marginados que rodean París y otras ciudades de Francia, conformaron la base heterogénea de la revuelta inicial de Nantes y del Barrio Latino.
Años más tarde, las turbas de franceses que no estuvieron en los 68 parisinos descrito por Fuentes, ni tenían acceso a editores y medios de comunicación de aquellos universitarios, dieron cuenta de su presencia con la quema de centenares de automotores y establecimientos educativos que conmovieron fugazmente la opinión mundial.
Cohn Bendit estudiante anarquista, luego ecologista y hoy diputado al Parlamento Europeo, expulsado de Francia por los desmanes de Mayo y otros “idealistas” que enjuiciaron a Charles De Gaulle y Georges Pompideú, terminaron en los partidos Verdes o Humanistas .
Althauser, el prolífico ensayista marxista, elogiado por las mayores editoras por su atractivo negocio de librería , tuvo un final aterrador al estrangular a su mujer, mayor en diez años, tras treinta años de convivencia con el neuròtico argelino.
Las utopías juveniles del 68 parisino , forjadas en los cuestionamientos de Marcuse, y Altahusser entre otros intelectuales del negativismo filosófico, siempre cabalgaron sobre la crítica de las libertades burguesas .
Utopías y disparates cegados en su repudio a la democracia parlamentaria y sus instituciones y prontos a adjudicar a aquellas todos los males de la sociedad , a erradicar por la violenta insurrección de las masas y sus tribunales populares, a usanza de los soviets, las revoluciones culturales , las convocatorias multitudinarias a las Plazas, las puebladas y los monólogos de un déspota autoelegido.
Las respuestas del pueblo francés al mayo parisino que Fuentes no menciona fue la elección de Georges Pompidoú (1911-1974) tras el alejamiento de Charles De Gaulle.
Pompidou Primer Ministro entre 1962 y 1968 , que afrontó la “fiesta parisina” fue elegido Presidente de Francia en 1969 .
La respuesta a Althausser, Lacán y los psicólogo y filósofos marxistas, provino mucho después de Alan Sokal y Jean Briecmont quienes los denunciaron en “Imposturas Intelectuales” poco menos de charlatanes

.
Las consignas “La imaginación al poder” o “Prohibido prohibir” citadas por Fuentes no quedaban distantes de la droga, el libertinaje, la promiscuidad, el repudio al trabajo y sirvieron para la exaltación de la “fiesta” que describe Fuentes
Cuando se refiere a Tlatelolco luego de su incursión en Praga, Fuentes como muchos intelectuales no puede ocultar su juicio sobre el vecino del norte al que trata de “potencia hegemónica”, adjudicándole el fracaso de la “legitimidad revolucionaria” que dominó por décadas el país de los aztecas. .
Es conocido también que mientras brotan toda clase de acusaciones contra la “Potencia hegemónica”, la mayoría de los intelectuales involucrados en la crítica, desarrolló sus actividades en los Centros Universitarios y Científicos de ese país, como fue ejemplo el exilo de Marcuse.
La condena del Dante, en el circulo noveno, donde penan los traidores, citada por Octavio Paz en la nota comentada, pesaría sobre los pecadores .

•Ex Presidente del Centro de Ingeniros
Pcia de Buenos Aires