FENIA CHERTKOF
Por: Nicolás Iñigo Carrera (especial para ARGENPRESS.info)
Militante socialista, educadora y artista. Fue definida como 'uno de los soldados más eficaces y silenciosos' y como 'Maestra' del socialismo en Argentina.
Nació el 7 de octubre de 1869, en Odessa, Rusia meridional, bajo el imperio de los zares. Hizo sus estudios de maestra en la Escuela de la Zarina de esa ciudad, donde se graduó a los 18 años de edad. Muy joven adhirió al movimiento nihilista. Egresada de la escuela se unió al ingeniero Gabriel Gukovsky, con quien tuvo su única hija, Victoria. La persecución política del zarismo los obligó a salir de Rusia, mientras una hermana de Gukovsky era deportada a Siberia, donde se suicidó. Recorrieron Suiza e Italia, donde Gukovsky continuó su acción de propagandista, hasta su muerte en Génova.
De regreso a Rusia continuó su tarea clandestina. En el recuerdo familiar quedó el papel de Fenia, la hermana mayor, como lider de la familia. Y también el día en que los cosacos entraron en la casa de los Chertkoff buscando literatura subversiva, que, felizmente, Fenia logrado esconder entre la nieve.
Para sostenerse, Fenia comenzó a trabajar como maestra de campesinos. Siguió su participación en el movimiento socialista, lo que la puso en la mira de la policía secreta, que comenzó a hostigarla. Para huir de esas persecuciones políticas en 1894 decidió emigrar junto con sus padres (David Chertkoff y Rosa Demirov) y sus ocho hermanos y hermanas, aprovechando la oportunidad que brindaba el proyecto del barón Mauricio Hirsch de crear colonias en la provincia de Entre Ríos. Los Chertkoff formaron parte del contingente que llegó a formar Colonia Clara, asentándose en la colonia
Desparramados.
A poco de su llegada comenzó a dar clases en su casa, enseñando castellano y ruso a los habitantes de la colonia. Colaboró con periódicos socialistas europeos y fundó una biblioteca.
Pero unos pocos años después, en 1897, Fenia Chertkoff viajó a
Francia, donde hizo estudios en la Sorbona y estudió la organización de la Universidad Popular, y después a Suiza, donde cursó, en la Universidad de Lausana, la carrera de 'kindergarterina', recibiéndose de maestra de jardín de infantes. Se formó en la escuela pedagógica de Froebel, basada en el respeto al niño, a sus condiciones naturales, a su 'libertad para jugar, correr y trabajar'. Terminados sus estudios en 1898 volvió a Buenos Aires e instaló, en el barrio de Belgrano, la primera escuela frobeliana del país, para niños. Además de esta escuela, con la que ganaba su sustento y el de su hija Victoria, abrió también una escuela gratuita para adultos.
Simultáneamente comenzó su actividad cultural y educativa en los centros del partido Socialista, dirigidos a la elevación intelectual y moral del pueblo. En 1898 dio clases con su hermana Mariana en la Escuela Libre para Trabajadores, dirigida a difundir 'las doctrinas y métodos científicos elementales que den aptitud y vigor a la inteligencia' y 'los procedimientos artísticos (…) más eficaces para expresar los sentimientos y las ideas', según los reglamentos que había redactado el año anterior Juan B. Justo. Y dio clases en la Sociedad Luz.
Activa militante partidaria, en 1901 se unió a Nicolás Repetto, médico discípulo de Juan B. Justo, con quien compartía una estrecha amistad personal y política. En 1902 Fenía Chertkoff, sus hermanas menores Mariana y Adela, Teresa Mauli, Raquel Messina y otras militantes formaron el Centro Socialista Femenino, dirigido a luchar por la emancipación social y política de las mujeres, en el marco de la construcción de una sociedad sin explotación ni opresión, una sociedad socialista. Entre las primeras actividades del Centro estuvo el apoyo a un proyecto de ley de divorcio presentado en el congreso.
Pero su actividad no se circunscribió a la lucha por la emancipación de las mujeres como un aspecto de la lucha por el socialismo. También el CSF desarrolló conferencias es defensa del laicismo en la escuela.
Consciente de que la emancipación de quienes sufren la opresión y explotación sólo puede ser resultado de su propia lucha, Fenia Chertkoff organizó la Unión Gremial Femenina, de la que fue la primera tesorera. Esta Unión formó comisiones para visitar fábricas, talleres y otros lugares de trabajo, y para entrevistarse con los funcionarios públicos encargados de intervenir en las cuestiones obreras, como el jefe de policía o los presidentes del Departamento Nacional del Trabajo, del de Higiene y del Consejo de Educación. Fenia Chertkoff fue designada por el Comité pro - reglamentación de la ley presentada por el diputado Alfredo Palacios sobre el trabajo de las mujeres y los niños y realizó innumerables visitas a fábricas y talleres exigiendo su aplicación. Su carácter fuerte, bajo una apariencia suave y dulce, la hacía especialmente dotada para esa tarea. Según testimonios familiares no faltó la oportunidad en que, viendo a un niño trabajando en la calle, obligó a algún vigilante a intervenir contra el explotador del trabajo infantil y se aseguró de que el chico encontrara su lugar en la escuela. En el periódico partidario La Vanguardia quedaron sus descripciones sobre las dantescas condiciones de trabajo de las telefonistas y los niños de los talleres de la industria del
vidrio.
También en 1903 impulsó la organización del Consultorio Médico Gratuito, que funcionó gracias al aporte de médicos solidarios. En 1904 redactó el proyecto de un club para niños vendedores de diarios, impulsado por el CSF con gestiones ante las grandes empresas propietarias de peródicos, para que los 'canillitas' pudieran descansar, comer, leer y estudiar, en un recalcado ambiente de 'la mayor libertad dentro de la casa', mientras no estaban trabajando. Los propietarios de diarios y revistas respondieron con evasivas y no dieron su aporte.
Su confianza en que la educación de la niñez y la vinculación de ésta al movimiento socialista sería una herramienta fundamental en la construcción de una sociedad humana la plasmó en una iniciativa que el partido Socialista hizo suya: la
realización anual de la conmemoración del 1º de Mayo con una fiesta infantil.
Militantemente atea, luchó contra el oscurantismo religioso en todas sus manifestaciones. En 1904 Fenia Chertkoff y el centro socialista fundaron la Escuela Popular de Morón, donde Pascuala Cueto, directora de la escuela local, expulsada por la presión clerical sobre la Dirección de escuelas de la provincia, pudo continuar su labor docente. Esta escuela popular tuvo también anexa una escuela mixta para adultos y un jardín de infantes. También, tiempo después, y con el apoyo de la Asociación Fomento de la Escuela Laica, fundó la Escuela Libre de la Boca, para niños sin lugar en las escuelas estatales.
Como ya se dijo toda esta actividad centrada en la situación de las mujeres y niños que trabajaban en las peores condiciones, no se encuadraba en una concepción caritativa o de beneficencia sino en la lucha por el socialismo. Fenia Chertkoff tuvo una activa vida en el seno del partido Socialista. Puso su conocimiento de cinco idiomas (ruso, francés, castellano, alemán e italiano) al servicio de la prensa partidaria, traduciendo trabajos que fueron publicados como folletos o en artículos de La Vanguardia. Representó a su centro en los congresos partidarios de 1903, 1908, 1910 y 1914, e intervino activamente en los debates desarrollados en este último, y al Centro Socialista de Junín en el congreso de 1912.
Desde su posición socialista disputó con las concepciones feministas que se limitaban a reivindicar la emancipación de las mujeres, sin hacerla extensiva a la emancipación de la humanidad toda, con la construcción de una sociedad no capitalista. Esa lucha la llevó adelante tanto en el Centro Feminista, formado en 1906 por mujeres de distintas ideologías y del que era tesorera, como en el Congreso Femenino Internacional, realizado en 1910, en el que representó al Centro Socialista Femenino. En el Congreso Femenino planteó la posición socialista sobre el trabajo de las mujeres y la ley de la silla para empleadas de comercio.
Como militante socialista Fenia Chertkoff impulsó el apoyo del Centro Socialista Femenino a distintos proyectos de ley presentados por diputados y senadores de ese partido: de emancipación de la mujer, presentado por Alfredo Palacios (1913) y por Enrique del Valle Iberlucea (1919) y de creación de escuelas presentado por Juan B. Justo (1914). Realizó gestiones en favor de la infancia, logrando que las denunicas por violaciones a la ley de trabajo infantil se hicieran en el Departamento del Trabajo y el Consejo de Educación y no ante la policía.
En 1913 fundó la Asociación de Bibliotecas y Recreos Infantiles, para, según establecía su estatuto, 'substraer a los niños de los barrios populosos de la capital, a la calle y sus peligros físicos y morales, ofreciéndoles, bajo la dirección de una persona competente, una ocupación inteligentemente escogida, por medio de libros, láminas, juguetes, juegos racionales y ejercicios físicos, cantos, paseos de estudio y labores manuales'. El primer Recreo funcionó en el Centro Socialista de la sección 6ª, atendido por la misma Fenia. Un años después, funcionaban dos Recreos más, ubicados en el Centro Socialista de la sección 19ª y en la Sociedad Luz. Pronto se sumaron cuatro recreos más. En 1929 funcionaban nueve recreos, ubicados fuera de los locales partidarios por requerimiento de la Municipalidad, que subsidiaba parte de los gastos. Allí los niños, además de contar con bibliotecas recibían una copa de leche y juguetes, y participaban de excursiones educativas y festivales artísticos.
La intensa actividad política desarrollada por Fenia Chertkoff no le impidió ocuparse también de su familia y desarrollar su vocación artística. Amante de la música, que tocaba en el piano, su obra creativa la realizó en el campo de la pintura y la escultura. Realizó, entre otras obras, las cabezas de los dirigentes socialistas Nicolás Repetto (1909), Juan B. Justo (1911) y un medallón de Jean Jaurès. También El violinista, en yeso (1912).
En 1915, con su hija Victoria enferma de tuberculosis, Fenia Chertkoff se instaló en la localidad de Tío Pujio, cercana a Villa María, en la provincia de Córdoba. Para ese entonces hacía ya más de dos años que se había hecho cargo de su sobrina Sarita Justo, de un año y medio de edad, la hija menor de su hermana Mariana y de Juan B. Justo, que en 1912 quedó huérfana de madre. La mudanza a 'La Vera', que Nicolás Repetto y Juan B. Justo compraron en 1910 con el doble propósito de obtener un ingreso e interiorizarse en las cuestiones productivas del campo, contribuyó a la recuperación de la salud de Victoria Gukovsky.
Mientras vivió en Córdoba, hasta 1918, Fenia Chertkoff desarrollo una intensa actividad proselitista en Tío Pujio. Además de fomentar la realización de múltiples actividades culturales (conciertos) y deportivas (fútbol), enseñó a leer a los hijos de los chacareros, formó una Biblioteca donde no sólo se incentivó el hábito de la lectura sino que se realizaron conferencias sobre variados temas entre los que tenía un lugar privilegiado los referidos a la producción agrícola, la salud y la higiene, a cargo de especialistas invitados al efecto. Colaboró también en la fundación de la Cooperativa de consumos 'Agricultores Unidos', el Consultorio Médico, que Nicolás Repetto atendía en sus visitas, la escuela de labores y enseñanza doméstica, clases de lecturas comentadas y biografías de músicos, ilustradas con la ejecución de sus obras. Tanta actividad no le impidió seguir pintando, entre muchas obras varios retratos de tipos cordobeses y paisajes.
Recuperada Victoria de su enfermedad, volvieron a instalarse en Buenos Aires, en una casa de la calle Lezica. En 1919, ya en Buenos Aires, retomó las gestiones desde el Centro Socialista Femenino a favor de la emancipación de la mujer, reiterando el apoyo al proyecto de del Valle Iberlucea. Y continuó su tarea en los Recreos Infantiles.
Afectada por el cáncer, debió reducir su actividad pública. Pero continuó casi hasta su muerte su actividad de escultora, realizando, ya enferma, otra cabeza de Juan B. Justo, en bronce (1928).
Murió el 31 de mayo de 1928.
En el recuerdo de quienes convivieron íntimamente con ella, Fenia Chertkoff fue sinónimo de energía y, a la vez de dulzura. Respetuosa de la personalidad de los niños, fue declarada enemiga de cualquier tipo de violencia que se quisiera ejercer sobre ellos. Gran lectora, amante de la música, en su casa hablaba habitualmente en castellano, francés o ruso, según quien fuera su interlocutor. Contraria a cualquier creencia religiosa, reconocía el papel fundamental de la ciencia en el desarrollo de la Humanidad.
Bibliografía:
Este perfil ha sido elaborado en base a información brindada en Nicolás Cuello Ejemplo noble de una mujer; Nicolás Repetto Mi paso por la agricultura; Magda Chertkoff Mi familia; Anónimo Fenia Chertkoff y en relatos de Sarita Justo, recogidos hace ya muchos años
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