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sábado, mayo 05, 2007

LAS VACAS FARMACÉUTICAS ARGENTINAS

Editorial II

Las Vacas farmacéuticas de BIOSIDUS ARGENTINA

Una empresa nacional acaba de anunciar una innovación tecnológica que permitirá la obtención de insulina, destinada al tratamiento de la diabetes humana.

Un grupo de científicos vinculado a la empresa Biosidus tiene desarrollado ya un sistema similar que produce la hormona de crecimiento destinada al tratamiento del raquitismo humano.

En el caso que nos ocupa ahora, se trata de la obtención de vacas genéticamente modificadas, cuya producción de leche contiene la hormona insulínica, que -separada y purificada- quedará lista para su aplicación en seres humanos.

La producción de esta hormona, que regula el metabolismo de la glucosa, se logra actualmente por mejoras obtenidas también mediante modificaciones genéticas en microorganismos, que ya habían significado progresos respecto de los sistemas tradicionales de alto costo.

Ya se produjo el nacimiento de las cuatro terneras modificadas, fundadoras del llamado tambo farmacéutico, que producirá insulina, hoy en su mayor parte importada.

Su bajo costo asegura, según la empresa, una alta competitividad internacional. Son formidables los avances científicos basados en el conocimiento de los genes a partir de los hallazgos de James Watson y Francis Crack, revelados en su publicación de 1953, en la que mostraron la estructura del ADN, la molécula donde se aloja el código genético determinante de la estructura de los seres vivos, su funcionamiento y comportamiento.

Desde entonces, se desarrollaron técnicas que permitieron introducir transferencias de genes entre especies, a partir de lo cual se difundió su aplicación en vastísimos campos, entre ellos la medicina, lo que posibilitó mejoras en el tratamiento de enfermedades como el cáncer; en las determinaciones de paternidad; en la criminología y en la agricultura, en que los cultivos han incorporado mejoras de gran impacto en la productividad.

En nuestro país, la ingeniería genética ha tenido grandes aplicaciones en el sector rural. Así lo muestran las 15 millones de hectáreas sembradas casi en su totalidad por soja modificada, de las cuales se están recolectando unas 45 millones de toneladas, la mitad de la producción total de granos del país.

La otra mitad tiene también los mismos componentes transformadores en la producción de maíz y también el algodón participa de la gran hazaña biotecnológica.

Otra empresa, Bioceres, constituida por más de cien productores agrícolas, ha desarrollado convenios asociativos con Biosidus, bajo los cuales están teniendo lugar investigaciones sobre modificaciones genéticas del mismo cuño para la obtención de maíces, trigos y otros cultivos, resistentes a las sequías y otros beneficios.

En tanto, se construye cerca de Rosario un centro de investigaciones biotecnológicas para lograr una mayor proyección que permita añadir investigación agrícola nacional a la que llevan a cabo el INTA y otros centros privados.

La genética agrícola, nacida en un convento austríaco a mediados del siglo XIX, por medio del monje Gregor Mendel, descubridor de la herencia del color de las alverjillas, ha tenido preponderante influencia en la agricultura y señalada importancia en la alimentación de la humanidad.

Su futuro se presenta con nuevas y potentes luces.

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"La Nación ", Bs As. 05 /05 / 2007