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jueves, junio 29, 2006

CONFERENCIA DE SAMUEL TING EN TOLEDO SOBRE AMS

lA ILUSIÓN DE MUCHOS DEL MUNDO QUIETO POR LA ATRACCION DEPORTIVA Y FRIVOLIDADES OPORTUNISTAS, ES DESMENTIDA POR EL INCESANTE TRABAJO DE INVESTIGADORES Y CIENTIFICOS EN EL DESCUBRIMIENTO Y LA BUSQUEDA DE CONOCIMIENTOS QUE SATISFAGAN LA CURIOSIDAD SIN LIMITES DEL SER HUMANO POR SABER SU ORIGEN Y DESTINO.


El premio Nobel de física Samuel Ting impartió hoy una conferencia en Toledo para explicar la instalación del Espectómetro Alfa Magnético (AMS) en la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2008 y agradeció la contribución de un grupo de científicos españoles en la búsqueda de la antimateria.
En presencia del director del departamento de fusión y partículas elementales del CIEMAT, Manuel Aguilar -quien prologó su disertación-, Ting agradeció a los científicos españoles, 'sus 25 años de exitosa colaboración' y repasó los logros de los expertos del CIEMAT.

Ting participa junto a cinco astronautas, científicos de diversas disciplina y representantes de la industria espacial en un congreso sobre ciencia en las misiones europeas al espacio que se desarrolla en Toledo desde ayer martes 27 DE JUNIO hasta el viernes 30 DE 2006 .

La conferencia fue impartida en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo, 'la más noble e histórica', en palabras del vicealcalde de la ciudad, Lamberto García Pineda, quien tras excusar la asistencia del alcalde, José Manuel Molina, por encontrarse en Israel, agradeció a los organizadores del congreso la elección de Toledo como sede.

Por su parte, el secretario general del congreso 'Ciencia en las misiones europeas Soyuz a la Estación Espacial Internacional', Francisco Javier Medina, recordó que 'hace casi 1.000 años', en Toledo, Azarquiel (Abú Ishaq Ibrahim Ibn Yahya al-Naqqas), sabio de la corte del rey Al-Mamún, descubrió la azafea, precursor del astrolabio y se anticipó así a Kepler en describir las órbitas ovales.

Ting, miembro del Instituto Tecnológico de Massachusetts y premiado con el premio Nobel en 1976 por sus descubrimientos sobre física de partículas, nombró al director general del CIEMAT, Juan Antonio Rubio, así como a Manuel Serrano, Mercedes Sierra, Vicente Gómez, Javier Berdugo y Miguel Aguilar, entre otros, como los exponentes españoles en este ámbito.

Entre las contribuciones españolas, el físico estadounidense mencionó los trabajos del CIEMAT para el descubrimiento de las partículas Zo (Z-cero); la participación en el experimento del gran detector L3, que dio como resultado la existencia de tres tipos de electrones, seis clases de quarks y la carencia de tamaño de ambos; y, finalmente, los últimos diez años de trabajo en el proyecto AMS.
En la construcción del AMS, definido hoy por Ting como 'el observatorio ultrapreciso para la búsqueda de la antimateria', trabajan más de 500 físicos de 56 institutos pertenecientes a 16 Estados.

Ting explicó a los asistentes al congreso que el 'big-bang' que formó el universo requirió tanto de materia como de antimateria y que aproximadamente el 20 por ciento del universo no es visible, es 'materia oscura'.
Según dijo, existe -o debe existir- una partícula 'responsable de la materia oscura' y por ello la física moderna (y los futuros aceleradores de partículas) se basa en la antimateria como principio de la materia oscura del universo.

El detector AMS fue ensamblado este año, será testado en 2007 y se acoplará a la ISS en 2008, dijo Ting, mientras que Aguilar concretó que 'en otoño de 2008'.

El superconductor electromagnético AMS 'explorará: el origen de la materia oscura, el origen de los rayos cósmicos y la existencia de la antimateria', expuso Ting.

Terra Actualidad - EFE

sábado, junio 24, 2006

DIFICULTADES EN EL RECONOCIMIENTO DE PLANETAS VECINOS

REALIDADES Y LEYENDAS DE LA INMINENTE COLONIZACIN ESPACIAL

Sonda Venus Express: Rumbo hacia nuevos descubrimientos
Por: Yuri Zaitsev (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicación:22/06/2006)

La sonda espacial europea Venus Express, lanzada en noviembre de 2005 mediante el vehículo impulsor ruso Soyuz Fregat, ha alcanzado la órbita de Venus tras 153 días de vuelo y procedió a su misión exploradora.
Tres aparatos científicos de los siete instalados en la sonda han sido desarrollados con la participación de investigadores rusos.
A 45 años del vuelo de la sonda interplanetaria soviética Venera-1, los terrícolas han vuelto a prestar atención al planeta vecino. ¿Qué más puede interesar a los científicos en Venus, un planeta ya explorado minuciosamente?

Junto con Marte y Mercurio, Venus es uno de los cuatro planetas del llamado grupo terrestre: todos tienen dimensiones no muy grandes y están formados principalmente de material pedregoso y metales. En cuanto a las condiciones climático-naturales, las diferencias son enormes.

Dejemos a un lado a Mercurio, que no tiene atmósfera, y comparemos los otros tres planetas.
Venus queda envuelto en una densa capa de gas y en su superficie impera una temperatura infernal.
Marte, en cambio, se destaca por una atmósfera enrarecida y un frío crudo. La Tierra ocupa un lugar intermedio, pues aquí la temperatura oscila entre -50 y +50 grados centígrados.
Lamentablemente, ese clima tan favorable va cambiando a ojos vistas en los últimos años.

El sistema de la Naturaleza en la Tierra es bastante complicado -no lineal, como suele decirse- y está influido por un sinnúmero de factores. A veces, la más pequeña influencia en ese sistema no lineal puede provocar consecuencias de gran escala. Los sistemas climáticos de los planetas vecinos de la Tierra son más simples, pero, al mismo tiempo, son ejemplo de extremos: el gélido Marte y el ardiente Venus. El comparar esos sistemas climáticos y determinar las causas de las diferencias permitiría comprender más a fondo las leyes que rigen la evolución de la Tierra.

La Unión Soviética había explorado Venus con ayuda de sondas espaciales desde 1961 hasta 1985 (programas 'Venera' y 'Vega').
La sonda Venera-4 había determinado que más del 90% de la atmósfera de Venus era gas carbónico. Los ocho aparatos Venera y los dos Vega habían funcionado en la superficie del planeta un total de 11 horas 33 minutos. Venera-7 fue la primera en posarse en la superficie de Venus y medir su temperatura (casi 500ºC). Venera-8 había medido la velocidad del viento en la atmósfera, el nivel de iluminación de la superficie, la densidad del terreno en la zona de aterrizaje y otros parámetros. Las sondas Venera-9 y Venera-10 habían transmitido a la Tierra los panoramas de la superficie del planeta y determinaron la composición química de su atmósfera y la velocidad del viento en la superficie.

En 1982, las sondas Venera-13 y Venera-14 transmitieron por primera vez los panoramas de la superficie en color, tomaron muestras del terreno y efectuaron su análisis químico. Venera-15 y Venera-16 habían obtenido vía radar imágenes del hemisferio norte del planeta con un poder de resolución de 1 a 2 kilómetros. Los ingenios espaciales multipropósito Vega, lanzados hacia la cometa Halley, se habían acercado 'de paso' a Venus para dejar sondas de investigación en la atmósfera y en la superficie del planeta.

Con todo, aún quedan muchos interrogantes sobre la naturaleza de Venus. Ya se había comentado que en su atmósfera predomina el bióxido carbónico (96,5%). Pero también la componen otros gases (centésimas por ciento y menos), lo que crea un complejísimo sistema químico incomprensible para los científicos.

Una particularidad notable de Venus consiste en que no tiene campo magnético propio. Es un fenómeno investigado sólo teóricamente. Los científicos saben muy poco sobre la naturaleza de Venus a pesar de estar explorándolo durante tantos años. De allí la necesidad de continuar las investigaciones para poder comprender las especificidades de la evolución de ese planeta.

En cuanto a Venus Express, deberá llevar a cabo investigaciones íntegras de la atmósfera, de la capa de plasma y de la superficie incluido el sondeo por radar de la parte superior del subsuelo del planeta. El mayor interés representa la estructura de la atmósfera -especialmente sus capas más profundas-, así como su composición química, su dinámica, el nivel de radiación y la capa de nubes. También se intentará descubrir actividades sísmicas o volcánicas en Venus.

Los científicos rusos habían participado en la creación del magnetómetro instalado a bordo de la sonda: sirve para medir la tensión y dirección del campo magnético de Venus. También han creado el espectrómetro planetario Fourier (Planetary Fourier Spectrometer) para registrar con alta precisión la temperatura de la atmósfera en altitudes de 55 a 100 kilómetros, y el espectrómetro SPICAV (Spectroscopy for Investigation of Characteristics of the Atmosphere of Venus) para estudiar la atmósfera del planeta y pronosticar su evolución.

La misión de Venus Express se extenderá por tres años, pero durante ese tiempo en Venus transcurrirán sólo cuatro días por ser muy lenta la revolución del planeta en torno a su eje. Como resultado, los equipos científicos de la sonda investigarán el ciclo diario del planeta cuatro veces.

De manera que los instrumentos creados por los ingenieros rusos ya van instalados en la sonda espacial europea, y se espera que los especialistas europeos también procedan a instalar equipos suyos a bordo de sondas interplanetarias rusas.
Por cierto, serán ingenios espaciales nuevos en principio capaces de funcionar durante más de un mes en la superficie de Venus con 500 grados centígrados de calor y bajo una presión colosal que no existe ni siquiera en el más profundo océano de la Tierra. Todo ello posibilitará acercarse más a la solución de los enigmas que encierra el misterioso y atractivo planeta Venus

viernes, junio 23, 2006

LAS INVASIONES INGLESAS A BUENOS AIRES

Popham, el tesoro y el virrey

Por Ricardo Garay

EL 25 de junio de 1806, el comodoro Popham desembarca en Quilmes con el fin de apropiarse del tesoro de la Compañía de Filipinas, depositado en el fuerte de Buenos Aires.
Cumpliendo instrucciones del rey de España, el virrey Sobremonte huye hacia Córdoba con el tesoro. Popham se apodera de los navíos que entran y los que están anclados en el estuario, haciendo presión sobre Sobremonte. Alzaga, Pueyrredon y demás propietarios de barcos se rebelan.
Los éxitos militares que protagonizan son conocidos, pero el contexto político y económico al que tuvieron que dar respuesta, lo es menos. El difícil contexto, que permite comprender los conflictos, se puede resumir así. En el siglo XVIII, la piratería del Caribe y el creciente poderío naval británico dificultan los envíos de oro y plata americanos hacia España. En 1776, el rey de España crea el virreinato del Río de la Plata, abriendo a los caudales americanos una ruta transatlántica alternativa. Rapaz, Napoleón Bonaparte impone a Carlos IV una contribución monetaria escandalosa (2.880.000 libras anuales), que convierte a España en mero país de tránsito para el oro y plata americanos (segundo Tratado de San Ildefonso, 1803).
En efecto, al rey de España sólo le queda el papel de asegurar el tránsito de esos caudales a Napoleón. La situación económica del imperio español se degrada.
En el Río de la Plata, los ejércitos del rey no son suficientes para asegurar los bienes de la población, en caso de invasión extranjera. Pero el rey sí intenta salvar el tesoro. Napoleón se prepara a invadir Inglaterra, y los ingleses ven con recelo a Hispanoamérica, cordón umbilical de las finanzas de Napoleón.
El 5 de octubre de 1804, cuatro fragatas que llevan tesoros procedentes del Río de la Plata son interceptadas por la marina británica, cerca de Cádiz. En el combate, los ingleses hunden una fragata y las otras tres se rinden. Los británicos el fabuloso tesoro, de cerca de 2.000.000 de libras. Capturan también al futuro general Carlos de Alvear, que, años más tarde, volverá a Buenos Aires con José de San Martín, en un buque inglés.
España declara la guerra a Inglaterra, que, a su vez, interrumpe el tráfico de barcos españoles. El comercio con el Río de la Plata sólo puede continuar con barcos portugueses (aliados tradicionales de Inglaterra) o norteamericanos (neutrales, bien que aliados tradicionales de Francia). Los tesoros, el contrabando y el tráfico de negros de Buenos Aires atraen a comerciantes y aventureros internacionales. Se destaca el conde Santiago Luis Enrique Liniers, hermano mayor de Santiago Liniers, que se instala en Buenos Aires en 1790.
Poco después llegan, de la isla francesa de Mauricio –escala comercial obligada en el océano Indico– Armando Perichon y el norteamericano William Pio White.
En ese comercio oriental, White conoce al futuro comodoro Home Popham, con quien trama negocios ilícitos, con pleitos sin fin. Además de los metales preciosos, la única producción del Virreinato que puede competir en el mercado internacional es la ganadería y la exportación de cueros.
Esta actividad agrupa a los sectores más dinámicos de la población, que obtienen cada vez más concesiones del rey para exportar a nivel internacional.
Se destacan los Alzaga y los Pueyrredón, dos casas comerciales aliadas. El grupo francés conspira en la corte española, lo que obliga a Martín de Alzaga a actuar políticamente desde el Cabildo. Tiene como secretario a Mariano Moreno, abogado brillante. A Liniers, White y el grupo francés los defiende Bernardino Rivadavia, abogado sin titulo universitario.
Nacido de una familia aristocrática empobrecida y endeudada, Home Popham obtiene un rango militar que le ocasiona gastos enormes y que no alcanza a cubrir con su sueldo de marino.
Se encarga del transporte de tropas, lo que le procura algunas comisiones ocultas.
El problema es que Inglaterra es un país comercial, que prefiere el dominio marítimo a las expediciones militares.
Conspira entonces con el patriota aventurero Francisco Miranda, con quien elabora planes de independencia sudamericana con tutela comercial inglesa.
Para América del Sur, los gastos de la administración publica, y a Inglaterra los beneficios del comercio.
El gobierno inglés los escucha, pero no se decide a correr el riesgo de apoyarlos. Holanda, aliada de Napoleón, posee el cabo de Buena Esperanza, lo que amenaza el trafico británico con Oriente.
El 29 de julio de 1805, el general Baird recibe orden de tomar el Cabo. El comodoro Home Popham es asignado a transportar las tropas.
Llegan el 4 de enero de 1806, y Baird lo toma el 18. El 28 de marzo llega al Cabo, procedente de Buenos Aires, el capitán norteamericano T. Wayne, a bordo de su barco negrero Elizabeth, con un dato de White para Popham: el tesoro de la Compañía de Filipinas, depositado en el fuerte de Buenos Aires.
En el hemisferio sur, un comandante de expedición británica puede decidir nuevas operaciones sin intervención del gobierno británico. Popham trata, entonces, de convencer a Baird de enviarlo al Río de la Plata.
Le muestra los planes elaborados con Miranda y presentados ante el gobierno inglés, pero calla información sobre el tesoro.
Dispone de un argumento de peso: a principios de 1806, Miranda conduce una expedición liberadora a Venezuela, con aventureros norteamericanos, embarcados en buques ingleses.
Popham termina convenciendo a Baird y zarpa hacia Buenos Aires el 14 de abril, transportando tropas al comando del general Beresford. Llevan un pasajero francés, que conoce dónde está el tesoro.
Durante el viaje, Popham trata de ganarse a Robert Fernyhough, un subalterno que le debe favores, poniéndolo al corriente del secreto. Pronto toda la tripulación, incluyendo a Beresford, sabe del tesoro.
En Quilmes, emisarios de White ayudan al desembarco inglés, y guían a Beresford hacia Buenos Aires.
Esa misma noche, el virrey Sobremonte hace sacar el tesoro de la ciudad, y finalmente huye con él hacia Luján. White actúa como intérprete de Beresford y convence al brigadier De la Quintana de capitular.
A las 4 de la tarde del 27 de junio, White entra al fuerte de Buenos Aires con las tropas inglesas. Deciden la toma de los navíos como moneda de cambio para devolver el tesoro. El Cabildo, que representa a los propietarios de las naves, escribe al virrey para que devuelva el tesoro. Presionado, Sobremonte cede, pero con la promesa de la restitución de los barcos. White organiza una expedición a Luján y vuelve con tesoro. Sobremonte sigue hacia Córdoba, donde empieza a preparar una expedición militar destinada a reconquistar Buenos Aires. White, Popham y el grupo francés no pueden impedir que Beresford embarque el tesoro hacia Londres. Beresford empieza también a devolver los barcos, pero White lo convence de quedarse con parte de ellos. Pueyrredón y Alzaga son los grandes perjudicados. Ambos juntan entonces fuerzas contra los ingleses. Pueyrredón libra batalla en las afueras de la ciudad (Perdriel), donde pierde momentáneamente. En la ciudad, Alzaga arma a la población. No recibiendo nada de White, Santiago Liniers, hermano del conde y militar francés, se pone a las ordenes de Pueyrredón. Juntos, levantan un ejército y recuperan Buenos Aires con la ayuda de Alzaga y los suyos, antes de que las tropas de Sobremonte lleguen de Córdoba.
El 17 de septiembre, el tesoro de Buenos Aires llega a Londres.
Se carga en ocho carros, transportando cada uno cinco toneladas de pesos plata, arrastradas por seis caballos.
Pueyrredón viaja a España a buscar ayuda militar, pero no recibe satisfacción.
El 10 de febrero de 1807, Alzaga destituye a Sobremonte.
En 1807, Liniers se hace virrey con el apoyo de Napoleón. Libera a White y organiza un ejército para proteger a los comerciantes porteños, pero les grava sus finanzas hasta limites insoportables.
En 1808, Napoleón invade España.
El 1º de enero de 1809, Alzaga y Moreno se levantan contra Liniers, pero son derrotados. El 25 de mayo de 1810 la fortuna le sonríe a Moreno, que ordena fusilar a Liniers el 26 de agosto. Otro cambio de fortuna, y el 6 de julio de 1812 Rivadavia condena a Alzaga a la horca.
Libre de la tutela española, la Argentina desarrolla su capital agrícola y ganadero y, hacia fines del siglo XIX, atrae a 10 millones de inmigrantes europeos (“la tierra de la segunda esperanza”).
En los albores de la Primera Guerra Mundial, la Argentina es la sexta potencia en el mundo.
Y la opinión internacional polemiza sobre quién, de los Estados Unidos, Australia o la Argentina, dominará económicamente el siglo XX.


© LA NACION El autor es director de Investigaciones del Consejo Nacional de Investigaciones (Francia).
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/817059

martes, junio 20, 2006

PLANETAS Y SATELITES EN DISCUSION

Ciencia y Técnica
¿A que no sabés lo que es un planeta?Por: Ricardo Gómez Vecchio (CYTA-INSTITUTO LELOIR) (Fecha publicación:19/06/2006)

Un planeta es un planeta, dirían los muchachos en el bar, es Marte, es Venus, eso es un planeta.
Pero no estimado lector, no es tan sencillo, los astrónomos lo están discutiendo desde 1999 y no consiguen ponerse de acuerdo.
Hasta han pedido colaboración a educadores e historiadores y, si todo sale bien, en septiembre podríamos tener la definición.Educadores e historiadores darán una mano a los astrónomos para que lleguen a un acuerdo sobre un tema que los desvela: definir lo que es un planeta. Para la gran mayoría de los mortales no pareciera ser tan difícil.
Sin embargo, la decisión oficial se espera luego de que se realice el 12 de agosto en Praga la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional (IAU).La clave, según parece, está en diferenciar a los planetas de otros objetos pequeños y redondeados que rondan por el espacio.
La propuesta estará basada en recomendaciones de un nuevo comité que incluye expertos ajenos al campo de la astronomía, quienes se espera contribuyan a poner fin a lo que es un tema de discusión para los astrónomos
.Según lo que salga de este comité, los miembros de la IAU podrían votar sobre el tema y los astrónomos tendrían así la chance de sopesar una definición luego, en la misma reunión.
De ser aprobada, la definición se anunciaría en septiembre, según informa Space.comA algunos puede parecerles bastante irónico que el cuerpo que gobierna a la astronomía mundial no tenga una definición para lo que es un planeta.
Pero la cosa tiene su historia.
El problema se originó a fines de los `90, cuando los astrónomos descubrieron objetos parecidos a Plutón a distancias cercanas a nuestro sistema solar.
Todos los nuevos mundos encontrados fueron, hasta hace poco, más pequeños que Plutón, pero son redondeados y están en la órbita del Sol, dos características que durante siglos se consideraron suficientes para definir implícitamente a un planeta.
Estos objetos pequeños están típicamente en órbitas excéntricas y se mueven por encima y debajo de la eclíptica del Sistema Solar (línea aparentemente recorrida por el Sol a lo largo de un año respecto del fondo inmóvil de las estrellas), donde viajan los ocho planetas tradicionales.
Plutón también tiene una órbita muy excéntrica, por esa una razón muchos astrónomos ya no lo consideran más un planeta.
¿Cómo llamarlos entonces? Los astrónomos están discutiendo este punto desde el año 1999.
La controversia pasó a un primer plano cuando en julio de 2005 se anunció el descubrimiento de 2003 UB313, un objeto casi del tamaño de Plutón -es decir bastante grande- que orbita alrededor del Sol más allá de Neptuno. Mike Brown, de Caltech, su descubridor, dice que debería considerarse un planeta.
Pero otros astrónomos dicen que si se le asigna a 2003 UB313 la categoría de planeta, entonces varios cuerpos similares deberían tener el mismo estatus, con lo que el número de planetas de nuestro sistema solar podría pasar a ser de miles en la medida que mejore la tecnología de búsqueda.
La IAU había diferido emitir un juicio al respecto hasta que pudiera llegarse a una definición.
El proceso se debatió en uno de sus comités por más de un año. Pero los miembros del comité no lograron ponerse de acuerdo sobre si definir a un planeta sólo por su masa o considerar sus características orbitales, o cuándo y dónde se formó el planeta, entre otros aspectos.
Al final, debatieron la posibilidad de colocar otros adjetivos frente a la palabra planeta, como terrestre, asteroidal, y hasta tradicional o histórico para referirse a Plutón.
Pero estas curiosas propuestas también fracasaron.Recientemente el tema fue derivado a un nuevo comité, que incluye historiadores y educadores con una perspectiva distinta a la de los científicos planetarios.
Sin embargo, no se sabe aún muy bien qué va a pasar.
Se supone que el nuevo comité va a recomendar qué debería hacerse con Plutón, 2003 UB313 y otros cuerpos celestes, pero no está claro si lo que ellos decidan se va a basar en la masa de esos cuerpos. Y tampoco si la IAU llegará a una resolución final, porque la cuestión depende también de ciertas normas que se aplican para las votaciones en la institución y otro aspectos más burocráticos que científicos.
No obstante, los funcionarios de la IAU tienen confianza en que la cosa va a prosperar. Una declaración que está en el sitio web de la IAU dice: “La IAU publicará a comienzos de septiembre de 2006 la definición de lo que es un Planeta”. Será cuestión de tener pacienca.

EL DELTA ARGENTINO DECRECERIA

El Delta crece menos de lo esperado

Geólogos de la UBA afirman que, si sigue esta tendencia, dentro de cien años podría destruirse
Entre 1750 y 1900, su superficie aumentó 230km2
Pero desde 1950 hasta la actualidad, sólo sumó 96km2
A su actual ritmo, avanza alrededor de 60 metros por año
Al parecer, dentro de setenta años -si se cumple el escenario previsto- no se divisarían islas frente a la costanera porteña, como alguna vez se supuso.
Es que el delta del Paraná no crece al mismo ritmo que antes.
Si entre 1750 y 1800 logró ganar casi tanto terreno como la superficie de la mismísima ciudad de Buenos Aires, en el último medio siglo apenas alcanzó a cubrir menos de la mitad de esa extensión, según un estudio de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
"El Delta sigue creciendo, pero a menor velocidad.
Se va deteniendo en relación con siglos anteriores porque el nivel del mar sube; entonces hace inestable el sistema de depósitos de sedimentos que forman las islas.
Si prosigue en el futuro la misma tendencia, dentro de cien años el Delta comenzaría a destruirse por erosión e inundación", asegura el profesor de geología Jorge Codignotto, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, que junto con Rubén Medina realizó una recopilación histórica de los cambios registrados en la zona desde 1750 hasta hoy. Con el paso de los años, la lentitud es más notoria.
Si bien entre 1750 y 1800 el Delta aumentó su superficie en 230 km2, en el siguiente medio siglo creció 148 km2. Y apenas logró sumar 96 km2 desde 1950 hasta el presente, según mostró el estudio, que echó por tierra la idea de un delta de avance veloz como ocurría hace siglos atrás. Es más: para el investigador, si continuaba al ritmo del pasado, resultaba inquietante porque dice que a esa velocidad, en 30 años, tendríamos el pro Delta, es decir la parte que antecede a la formación de las islas -comúnmente conocida como bajos fondos-, en las cercanías de las tomas de agua de la ciudad de Buenos Aires.
"Esto complicaría la provisión de agua para más de 12 millones de habitantes", indica el doctor Codignotto desde el Laboratorio de Geomorfología, Dinámica Costera y Ambiental, de la Ciudad Universitaria.
A su actual ritmo, el Delta avanza alrededor de 60 metros por año, de acuerdo con la investigación.
Cómo nace un delta Cuando se pasea por el paraíso del Delta y se recorre la paz de sus riachos, en verdad se viaja alrededor de un escenario que se formó tras una turbulenta pugna de fuerzas entre el río y el mar.
Para llegar a esa geografía espectacular, hubo una silenciosa lucha de corrientes, que finalmente concluyó con el triunfo del río.
"Si el mar es de alta energía, barre en la desembocadura del río con todos los sedimentos que éste trae y no da tiempo a que se depositen para formar islas. En cambio, si el río reúne más energía que el mar, logra instalar su aporte de limo y arcilla y da origen al delta. En el caso del Paraná, cuenta con un aliado como el estuario del Plata, que actúa como una especie de colchón que calma los embates marinos", precisa Codignotto, investigador principal del Conicet.
Si los aportes fluviales superan la capacidad del mar para desalojarlos, entonces las islas no tardarán en aflorar. Pero además existe otro requisito por cumplir.
"La única condición física para que exista un delta es que haya estabilidad del nivel del mar. Si éste asciende, los sedimentos no llegan a depositarse. Esto ocurre en los deltas más importantes del mundo que actualmente se hallan en pleno proceso de destrucción", señala el investigador.
Cada año, el mar incrementa su nivel y entre las causas señaladas se encuentra el cambio climático por el calentamiento terrestre. " Según algunas estimaciones, en todo el mundo, para el año 2050, el nivel del mar estará unos 48 centímetros por encima del actual, y para el 2100 casi trepará a un metro. En el caso del Río de la Plata, deben sumarse unos 13 centímetros más por acción eólica", señala Codignotto, y luego aclara: "Estas son probabilidades que pueden darse si continúan las mismas condiciones planetarias. Pero si llegan, por ejemplo, a producirse masivas erupciones de cenizas volcánicas, todo se revierte. Esta gran cantidad de cenizas, al girar alrededor del planeta, impedirían que los rayos del sol llegaran a la Tierra y la temperatura bajaría", ilustra quien participa por la Argentina en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), patrocinado por las Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Más allá de los futuros escenarios climáticos, el pasado también mostró paisajes muy distintos de los actuales.
"Los geólogos sabemos que los cambios en el nivel del mar han ocurrido incontables veces. El nivel más bajo y cercano en el tiempo fue hace 19.000 años, cuando el mar estaba unos 180 metros por debajo de los niveles actuales. Es decir, que se podía ir caminando a las Malvinas", ejemplifica el científico.
No sólo el aumento del nivel de mar podría estar influyendo en el retraso de crecimiento del Delta.
Otra posibilidad es que se esté registrando una merma en los sedimentos que trae el río y, por ende, eso incida en una disminución de la formación de islas.
Pero esta opción fue estudiada y la carga de sedimentos del río Paraná no ha declinado durante el período considerado, según destaca la investigación de la UBA.
En verdad, si bien transporta los sedimentos, el principal aporte de limo y arcilla no es del propio Paraná, sino que proviene de otro afluente. "El río Bermejo es el que más sedimento aporta a la cuenca. En los últimos cuatro o cinco años, el área que recorre en el norte de la Argentina registró un proceso de deforestación, que indicaría una mayor carga de sedimentos, pero esto no ocurrió aún. La naturaleza no siempre responde inmediatamente. Habrá que esperar", concluye Codignotto.
Si esto se cumpliera, podría generar un nuevo panorama en esta situación.
Por ahora, esto no se divisa en el horizonte, al que los investigadores no le pierden mirada. Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires
Por Cecilia Draghi Para LA NACION 20/JUNIO/2006

El Río de la Plata

"El Plata no es un río, sino un estuario, es decir, un área de intercambio entre agua salada y dulce. Los estuarios tienen olas, mareas y corrientes marinas. El Río de la Plata cumple con estas condiciones. Incluso la sudestada es de origen marino -indica el profesor Jorge Codignotto-. En otras palabras, no estuvo tan equivocado el explorador español Juan Díaz de Solís cuando lo bautizó en 1516 como Mar Dulce."

viernes, junio 16, 2006

Bola de fuego a tres millones de años luz de la Tierra

13 / 06 / 2006 La gran bola de fuego

Un equipo internacional de científicos ha identificado la bola de gas caliente más grande del universo, circulando a una velocidad de 750 kilómetros por segundo en un clúster (cúmulo) de galaxias situado a tres millones de años luz de la Tierra.
Según informó la Agencia Espacial Europea (ESA), la bola, que posee una masa que supera en miles de millones de veces la del Sol, tiene la apariencia de un resplandor circular de rayos X con una cola en forma de cometa de tamaño equivalente a la mitad de la Luna.
La bola, que ha sido detectada gracias a los datos enviados por el satélite de rayos X XMM-Newton, de la ESA, se encuentra dentro del clúster de galaxias ´Abell3266´, al que está unido por la atracción gravitatoria de la materia oscura.
Según este equipo de científicos, que publican su descubrimiento en el número del 1 de junio de la revista ´Astrophysical Journal´, el principal interés de esta bola de fuego no es ni su masa ni su velocidad sino que muestra cómo se produce el proceso de crecimiento de un grupo de galaxias dentro del universo en expansión.
De hecho, aunque la materia oscura actúa como "pegamento" entre la bola y el clúster, los investigadores vaticinan que tarde o temprano el choque de fuerzas entre ambas masas será ganado por el grupo de galaxias, lo que provocará que el gas de la bola se disperse y de lugar a una nueva galaxia.
El Mundo más información en:
xmm.vilspa.esa.es/

jueves, junio 15, 2006

DECLARACIONES DE UN ASTRONAUTA SOBRE FUTUROS VIAJES ESPACIALES

Visita de PEDRO DUQUE astronauta español a Las Palmas 15-06-2006

El mayor problema para ir a Marte es lograr el carburante para la vuelta, según el astronauta Pedro Duque, quien aseguró que los avances espaciales dependen de las inversiones y que, con el dinero que España destina a la televisión pública, podría tener su propia estación espacial. Duque, quien aseveró que el hombre llegará a Marte, aunque no será antes de veinte años, explicó que hay personas dispuestas a viajar al planeta rojo aunque no sepan si volverán, pero que él no se encuentra en ese grupo y se mostró partidario de enviar a personas "sensatas".

El astronauta respondió así a los estudiantes que se congregaron en el Museo Elder de la Ciencia, donde visitó una exposición aeroespacial en la que observó una réplica del laboratorio Columbus, en cuya creación participó.

Pedro Duque sació un sinfín de curiosidades como los negocios y la basura espacial, y explicó que el laboratorio Columbus ha sido recientemente entregado a la NASA, que ensamblará el laboratorio a la Estación Espacial Internacional a finales de año o en los siguientes meses.
Como Europa participa en un 5 por ciento de los recursos de la Estación, también podrá enviar un porcentaje similar de astronautas, por lo que la lista será "larga" y, aunque no vuelva, no se puede "quejar", pues ha ido dos veces.
De cualquier modo, explicó que dejar atrás la atmósfera es igual que dar un salto y caer, y que, segundos antes de despegar, siente una gran responsabilidad y la necesidad de desechar cualquier sentimiento que melle su eficacia, como el miedo.
Sobre el turismo espacial aseguró que cualquier desarrollo ingeniero tiene que terminar "necesariamente" en el mercado, y el espacio no es diferente.De hecho, los satélites de comunicación se desarrollaron con fondos públicos pero en la actualidad son un negocio, igual que debe ser llevar personas al espacio.
El problema es que en la actualidad los turistas ocupan el lugar de un científico y el futuro debe ser que los visitantes tengan su propia estación, lo que llegará antes de lo que se piensa, pues una vez construida una, la próxima se logrará con mucha menos inversión, lo que ilustró con el ejemplo del gasto en la televisión pública.

Otro posible negocio, apuntado por Rusia, es la explotación minera, como traer a la Tierra el isótopo helio-3, conocido como polvo lunar, necesario para la industria en pequeñas cantidades, o las "tierras raras", llamadas así por sus extrañas propiedades, también necesarias en la industria.

Por otra parte, se refirió a la chatarra espacial como uno de los problemas para la supervivencia en la Estación Internacional, pues una pequeña "lasca de pintura metálica" colisiona con una energía miles de millones de veces superior a la de una bala.
Para ello cuenta con un caparazón protector, y para los grandes bultos un detector que hace que la Estación se mueva a un lado u otro, pero para objetos como tornillos no hay protección.
Terra / EFE

martes, junio 13, 2006

VIVIR EN LA LUNA SEGUN STEPHEN HAWKING

Hawking: Hombres vivirán en la Luna en 20 años y en Marte en 40
Fecha edición: 13/06/2006 12:43

El científico británico Stephen Hawking, que se encuentra en su tercera visita a China, afirmó que los seres humanos "podremos tener una base permanente en la Luna en 20 años, y en Marte en 40", según dijo hoy en una rueda de prensa en Hong Kong.
Sin embargo, Hawking, que se ha desplazado hasta esta ciudad para dar una conferencia ante la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, declaró hoy que "no encontraremos ningún lugar tan bueno como la Tierra, a menos de que nos marchemos a otro sistema solar".
Por ello, aseguró que "si somos capaces de no matarnos a nosotros mismos durante los próximos 100 años, podremos ser capaces de tener asentamientos (en el espacio) que podrían mantenerse sin el apoyo de la Tierra".
"Para la especie humana es importante expandirse en el espacio para mantener la supervivencia de la especie. La vida en la Tierra vive un riesgo creciente de ser barrida por un desastre, como el calentamiento global, la guerra nuclear, un virus genéticamente modificado u otros peligros en los que aún no hemos pensado", dijo durante su intervención.
El profesor británico, autor de la Breve historia del tiempo y sucesor de Isaac Newton en la Universidad de Cambridge, llegó ayer a la ex colonia en loor de multitudes, donde se le ha tratado casi como una estrella de rock.
Hawking hablará de El Origen del Universo el próximo jueves ante el Instituto de Estudios Avanzados de esta Universidad.
En los últimos años, ha reconsiderado su teoría sobre los agujeros negros y en julio de 2004 expuso que los agujeros negros son una especie de pozos que emiten unas radiaciones que permiten descubrir su contenido.
A principios de abril de 2005, se editó su obra Brevísima historia del tiempo.
En la actualidad, dijo hoy, se encuentra escribiendo un libro con su hija Lucy, que le acompaña en este viaje, de divulgación científica para niños.
"Será una especie de Harry Potter y el Universo, pero sobre ciencia y no sobre magia", dijo a través del característico sintetizador de voz a través del que se comunica al encontrarse paralizado por la enfermedad de Lou Gehrig.
EFE

domingo, junio 11, 2006

Nuevos documentos sobre las invasiones nglesas de Buenos Aires


Publicado en la ed. impresa de La Nación : EnfoquesDomingo 11 de junio de 2006
Noticias Edición impresa Enfoques Nota
Invasiones Inglesas: 200 años

Enredos de un oportunista: los personajes

Relegado a un lugar secundario en los libros de historia, el norteamericano Guillermo Pío White, un comerciante de gran ambición y pocos escrúpulos, fue determinante en la aventura armada: a fin de cobrar una deuda, fue él quien instigó al comodoro inglés Sir Home Popham a invadir Buenos Aires
La invasión inglesa al Río de la Plata no fue un acto caprichoso y repentino, fruto de una alucinación, sino el resultado de largos tratamientos sobre el tema en numerosos círculos políticos y militares de Londres.
De allí partieron informaciones aisladas, procedentes tanto de comerciantes ingleses como de súbditos particulares y ambiciosos jefes militares cuyos pretextos eran obtener libertad de conciencia o superar una supuesta sumisión de la población al despotismo de los reyes españoles.
Se fue creando así en Inglaterra una conciencia social y política proclive a la intervención armada.
Pero en la invasión de junio de 1806 fue el comerciante norteamericano Guillermo Pío White quien tuvo una participación directa y causal, que desarrolló antes, durante y después de la incursión armada, seguramente en la creencia de que estas tierras habrían de pertenecer a la potencia atacante para siempre debido a la enorme diferencia militar y económica de los beligerantes.
Fue un grave error de evaluación, sobre todo para un comerciante de magnitud, que por las circunstancias de su actividad hubiera debido ser diestro conocedor de las realidades y advertir el carácter de la población con que trataba.
Por eso White aparece, con sus luces y sus sombras, escondido en los libros de memorias, en documentos secundarios.
White había nacido en Boston, el 11 de octubre de 1770. Fue comerciante, contrabandista y negrero, recorrió el mundo y llegó a Buenos Aires en 1797 después de un largo periplo por el Pacífico y de haber recalado en la isla Mauricio, en el Océano Indico, así como en los puertos de Guayaquil, Callao y Valparaíso.
En uno de esos viajes trabó amistad e hizo sociedad con un marino inglés que años después llegaría a comodoro de la Real Armada y sería condecorado caballero del Imperio: Sir Home Popham. White vivió enredos con la justicia, a veces como litigante y otras como defensor de su persona, de sus intereses y de su propia libertad.
Comerciante inescrupuloso, tejió todo tipo de redes de acuerdo con sus intereses personales, por lo cual conoció la cárcel en varios largos períodos de su vida y, en otros, el esplendor de la riqueza. Asociado durante años con Santiago Rivadavia, hermano menor de Bernardino, con quien vendía vinos y azúcar al Paraguay, White no era para sus contemporáneos un hombre confiable.
Como observa Florencio Varela: "...había tenido en la India Oriental negocios poco honrosos con Popham, de cuyo resultado era acreedor contra éste por 20.000 duros; como White estaba desde hacía tiempo en Buenos Aires, cuando llegó Popham se ofreció a éste para descubrir los caudales públicos y del comercio de los que partiesen para pagarse lo que Popham le adeudaba".
Instalado desde hacía algún tiempo en Buenos Aires, cuando se informó de la existencia en el Fuerte de una gran remesa de oro y plata llegada de Potosí, otra de Santiago de Chile y una tercera probablemente de Lima, White seguramente contactó a Popham y le dio estas noticias. Seguramente lo informó, además, del estado de indefensión de estas provincias del Plata, lejanos andurriales del mundo, aunque no tanto para un espíritu aventurero y ávido como el de Popham, para colmo deudor de un importe que necesitaba saldar con su informante.
Esta deuda -si no la pagaba- amenazaba con interrumpir su carrera naval, según las estrictas normas inglesas de la época. El propósito militar de Popham no fue ningún secreto.
El comodoro habló con figuras de la Corte, con políticos y, entre otros, con el general Baird, jefe militar británico de la ciudad de El Cabo, en Sudáfrica.
Salvo a este último, no pidió permiso a nadie para hacer lo que quería, que consistía en dar un golpe de mano sobre aquella lejana ciudad de Buenos Aires, levantar los caudales, pagar su deuda (aunque esto sí lo ocultaba) y, si la suerte lo ayudaba, incorporar una nueva colonia al Imperio. Primero la deuda y luego el Imperio, o viceversa.
Después de Trafalgar no había obstáculos en los mares y solamente quedaba como oposición la -según los informes de White- mínima y menospreciable guarnición de la lejana Buenos Aires, último sitio poblado en el litoral Atlántico hasta el Cabo de Hornos.
No debió de ser fácil convencer a Baird, pero lo hizo, por lo cual, antes de partir Popham redactó y firmó un convenio de partición del supuesto tesoro. White le escribió a Popham a El Cabo con lujo de detalles sobre lo que había y sobre la posible resistencia, por lo que no cabe la menor duda de que el primero fue el autor intelectual de la primera invasión inglesa y el autor también del apresamiento de los caudales, y tampoco hay duda de que el segundo adoptó por su cuenta la decisión del ataque, sin autorización ministerial.
Otras gestiones
Durante la invasión, White fue además el lazo de unión de los ingleses con la población y su traductor oficioso; luego su papel cambió y comenzó un trato político que terminó siendo una mera anécdota: intentó convencer a Beresford de que escuchara al joven Pueyrredón sobre la necesidad de formar un gobierno propio, a lo que el general inglés se negó.
Luego, el 10 de agosto White trató de consensuar con los criollos que avanzaban y pretendió una reunión entre Liniers y Beresford, por lo cual el paréntesis en la lucha del día 11 de agosto probablemente fue determinado por las negociaciones en marcha, de las que el comerciante norteamericano esperaba algún resultado.
El día 12, el ataque desordenado y desobediente de los catalanes de Bufarull obligó a Liniers a sostener las líneas de combate de ese cuerpo y a llevar a cabo un ataque generalizado para darle apoyo militar por el grave peligro que corrían ellos mismos y los restantes.
Las gestiones de White quedaron entonces suspendidas. Pero su colaboración con los ingleses fue muy evidente y valiosa para los invasores.
Desde ya no creemos que éstos conocieran su propósito más oscuro, es decir, cobrar una deuda de negocios.
Cuando hubo que retirar los caudales de Luján, el comerciante norteamericano proporcionó los medios de transporte a una división inglesa, que salió el 30 de junio de 1806.
Y su propia casa en la zona de las quintas de Miserere, hoy barrio de Once, brindó alojamiento al teniente general Whitelocke en la Segunda Invasión
y fue el cuartel más importante de las fuerzas inglesas.
Por supuesto, al término de la contienda White fue preso y procesado por los españoles.
En otro tiempo y en otro país hubiese sido fusilado.
Fue acusado de haber auxiliado a los ingleses, levantando planos de la ciudad y sondeado el río.
Más tarde, con fecha 14 de Junio de 1809, fundado en los vicios de nulidad de formas de los procesos, el virrey lo absolvió en virtud de no resultar "ni aún semiplenamente comprovado ningún hecho del ciudadano White que se oponga a la fe que un Natural debe a todo País..."
Así pues, White fue en gran medida el autor intelectual de las invasiones inglesas y, como resultado de una serie de errores, también de su derrota: en ocasión de la segunda invasión, escribe Florencio Varela, al llegar Whitelocke a Montevideo, White le entregó "informes que creía ciertos acerca de las simpatías que hallarían en Buenos Aires los ingleses, le acompañó en la expedición y no se le separó un solo momento". Y en otro párrafo, acompañado de un croquis de la Iglesia de Santo Domingo, hace notar que un error en la confección del plano utilizado para el ataque, realizado con ayuda de White, tal vez haya sido determinante en la caída de la crucial división Craufurd, uno de los motivos que forzaron la capitulación de Whitelocke. No extraña que, retirados los ingleses, White haya sido procesado por "infidente y auxiliante del ejército inglés que atacó a esta ciudad de Buenos Aires". Sin embargo, después de 1810, la actuación de White fue muy distinta: procuró proporcionarle una escuadra al nuevo gobierno, a cuyo frente colocó a un conocido suyo, un irlandés llamado Guillermo Brown que tenía una pequeña empresa de lanchas en el Río de la Plata y que resultó ser a lo largo de su vida excelso marino, hombre de honor y leal a su nueva Patria. Así, la historia de este comerciante norteamericano radicado en Buenos Aires refleja una larga carrera de trapisondas mezcladas con hechos positivos para el país.
Por estos últimos, White es honrado con el nombre de una calle porteña.

Dr Juan José Cresto
El autor es presidente de la Academia Argentina de la Historia Link corto: http://www.lanacion.com.ar/813326

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jueves, junio 08, 2006

A 20 AÑOS DE LA TRAGEDIA DE CHERNOBYL

EFECTOS POLÍTICOS DE UN ACCIDENTE NUCLEAR
CHERNOBYL: UN PUNTO DE INFLEXIÓN PARA EL COLAPSO DE LA URSS

Por Mikhail Gorbachov

El accidente nuclear en Chernobyl, del que se cumplieron 20 años, fue tal vez -incluso más que la perestroika iniciada por mi gobierno- la verdadera causa del colapso de la Unión Soviética.
De hecho, la catástrofe de Chernobyl fue un punto de inflexión histórica que marcó una era anterior y una posterior al desastre.La misma mañana de la explosión en el centro nuclear de Chernobyl el 26 de abril de 1986, el Politburó se reunió para analizar la situación y, a continuación, organizó una comisión de gobierno para hacer frente a las consecuencias.
La comisión debía controlar la situación y asegurarse de que se tomasen medidas serias, particularmente en cuanto a la salud de las personas en la zona del desastre.
Más aún, la Academia de Ciencias designó un grupo de destacados científicos que fue enviado de inmediato a la región de Chernobyl. El Politburó no tuvo de manera inmediata información apropiada y completa que reflejara la situación posterior a la explosión.
Sin embargo, había en su interior un consenso general de que debíamos entregar la información de manera transparente tras recibirla. Eso estaría dentro del espíritu de la política de Glasnost que para entonces ya estaba bien establecida en la Unión Soviética.Por ello, las acusaciones de que el Politburó ocultó información sobre el desastre están alejadas de la verdad.
Una razón por la que creo que no hubo un engaño deliberado es que, cuando la comisión gubernamental visitó el lugar de los hechos justo después del desastre y pernoctó en Polesie, cerca de Chernobyl, todos sus miembros cenaron con comida y agua regulares del lugar, y anduvieron todo el tiempo sin respiradores, al igual que el resto de las personas que trabajaban allí. Si la administración local o los científicos hubieran sabido la verdadera magnitud del desastre, no se habrían arriesgado a eso.
De hecho, nadie sabía la verdad, y por esta razón fueron en vano todos nuestros intentos por recibir información completa sobre la dimensión del desastre.
Al principio pensamos que las consecuencias de la explosión se verían principalmente en Ucrania, pero Bielorrusia, al noroeste, fue afectada de manera mucho peor, y luego Polonia y Suecia sufrieron los efectos.Por supuesto, el mundo supo primero del desastre de Chernobyl a través de científicos suecos, creando la impresión de que estábamos escondiendo algo.
Sin embargo, la verdad es que no teníamos nada que esconder, ya que sencillamente carecimos de información durante un día y medio. Sólo unos pocos días después, supimos que lo que había ocurrido no era un simple accidente, sino una genuina catástrofe nuclear: una explosión en el cuarto reactor de Chernobyl.
Aunque el primer informe sobre Chernobyl apareció en Pravda el 28 de abril, la situación distaba mucho de ser clara. Por ejemplo, cuando el reactor explotó, primero se intentó apagar el incendio con agua, lo que no hizo más que empeorar la situación, ya que esto comenzó a dispersar partículas nucleares por la atmósfera.
Mientras tanto, aún así podíamos adoptar medidas para ayudar a la gente de la zona del desastre, que fue evacuada, y más de 200 organizaciones médicas tomaron parte en las pruebas realizadas a la población para detectar signos de intoxicación por la radiación.
Había un serio peligro de que el contenido del reactor nuclear escurriera por el suelo y alcanzara el río Dniéper, poniendo el peligro a la población de Kiev y otras ciudades a lo largo de las riberas. En consecuencia, comenzamos el trabajo de protección de las zonas colindantes con el río, partiendo con la desactivación total de la planta de Chernobyl.
Los recursos de un inmenso país se movilizaron para controlar la devastación, incluido el trabajo de preparación del sarcófago que aislaría el cuarto reactor.
Más que ningún otro factor, el desastre de Chernobyl abrió la posibilidad de una mucho mayor libertad de expresión, al punto que el sistema no pudo continuar tal como lo conocíamos.
Dejé absolutamente claro lo importante que era proseguir con la política de glasnost, y debo decir que empecé a ver el tiempo en términos de un antes y un después de Chernobyl.
El precio de la catástrofe de Chernobyl fue abrumador, no sólo en términos humanos, sino también económicos. Incluso hoy las consecuencias de Chernobyl afectan las economías de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Algunos hasta sugieren que el precio económico para la Unión Soviética fue tan alto que detuvo la carrera armamentista, ya que no podía seguir construyendo armas y, al mismo tiempo, pagar la limpieza y el manejo del desastre.
Eso es incorrecto: mi declaración del 15 de enero de 1986 es bien conocida en todo el mundo. En ella, abordé el tema de la reducción del armamento, incluidas las armas nucleares, y propuse que para el año 2000 ningún país las tuviera.
Sentía en lo personal una responsabilidad moral con respecto al término de la carrera armamentista.
Pero Chernobyl me abrió los ojos como ninguna otra cosa lo había hecho: mostró las horribles consecuencias de la energía nuclear, incluso si se utiliza para fines no militares.
Ahora uno puede imaginarse mucho más claramente lo que habría pasado si hubiera explotado una bomba nuclear. Según los expertos científicos, un cohete SS-18 podría contener cien Chernobyls.
Lamentablemente, el problema de las armas nucleares sigue siendo muy serio en la actualidad.
Los países que las tienen (los miembros del así llamado “club nuclear”) no tienen apuro por deshacerse de ellas. Por el contrario, siguen perfeccionando sus arsenales, mientras los países sin armas nucleares las desean, creyendo que el monopolio del club nuclear es una amenaza para la paz mundial.
El vigésimo aniversario de la catástrofe de Chernobyl nos recuerda que no debemos olvidar la terrible lección que el mundo recibió en 1986. Debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para mantener seguras y sin riesgos las instalaciones nucleares.
También deberíamos comenzar a trabajar seriamente para producir fuentes alternativas de energía.
El hecho de que los líderes mundiales estén hablando cada vez más sobre este imperativo sugiere que la lección de Chernobyl finalmente se está comprendiendo.
© Project Syndicate