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martes, mayo 22, 2007

NUEVOS AVANCES DE LA ROBOTICA EN LA MEDICINA

Robótica
Nuevo Robot Quirúrgico
22 de Mayo de 2007.



El NeuroArm ("NeuroBrazo"), un nuevo y sofisticado sistema robótico quirúrgico proveniente de la Universidad de Calgary, aspira a revolucionar la neurocirugía y otras ramas de la medicina quirúrgica liberándolas de las limitaciones de la mano humana.
El robot elevará en muy gran medida la precisión y la seguridad de la cirugía cerebral.


El robot es la creación del Dr. Garnette Sutherland (profesor de neurocirugía en la Universidad de Calgary) y de su equipo.
El Dr. Sutherland ha invertido los últimos seis años en dirigir un equipo de científicos canadienses, en cooperación con MDA Ltd. (una compañía conocida por la creación de robots espaciales empleados a bordo de los transbordadores espaciales de la NASA, y en la Estación Espacial Internacional), para diseñar una máquina "que represente una piedra angular en la tecnología médica".

Muchas de las técnicas microquirúrgicas se desarrollaron en los años 60, y han empujado a los cirujanos al límite de su precisión, destreza y temple.

Los mejores cirujanos del mundo pueden trabajar dentro de un margen de tres milímetros. NeuroArm mejora de manera espectacular la resolución espacial con la que los cirujanos pueden operar, y extiende la cirugía de órganos hasta el nivel celular.

Diseñado para ser controlado por un cirujano desde un ordenador, el NeuroArm actúa en combinación con la visualización por resonancia magnética en tiempo real, dando a los cirujanos un grado de detalle y control sin precedentes, y permitiéndoles manipular herramientas a escala microscópica.
Ahora se están efectuando las pruebas quirúrgicas avanzadas con el NeuroArm, después de lo cual, se pasará al primer paciente, en verano si todo transcurre según lo esperado.


NeuroArm, uno de los sistemas robóticos más avanzados que se hayan desarrollado hasta la fecha, fue diseñado y construido en colaboración con la compañía MDA, conocida por crear los famosos brazos robóticos espaciales Canadarm y Canadarm 2.

Dar vida a NeuroArm requirió de una colaboración singularmente estrecha entre medicina, ingeniería, física, y otras áreas; y también entre algunos de los filántropos más visionarios de Calgary, el sector de la alta tecnología, y numerosas agencias gubernamentales y otras organizaciones que aportaron fondos para financiar el proyecto.

Información adicional en:
U. Calgary
INFORMACIÓN DE LA NASA EN ALERTA DE GOOGLE 23/05/07

viernes, mayo 18, 2007

METANO :ENSAYOS SOBRE NUEVOS COMBUSTIBLES PARA VIAJES ESPACIALES

Ráfaga de Metano
La NASA probó recientemente una novedosa turbina para cohetes propulsada por metano, la cual podría convertirse en la tecnología clave para futuras exploraciones del sistema solar externo.

Mayo 4, 2007:
El 16 de enero de 2006, una deslumbrante llama de color azul atravesó las arenas del desierto de Mojave.
En muchos aspectos, parecía una prueba habitual de una turbina para cohetes, pero en este caso fue diferente.
Mientras que la mayoría de los cohetes de la NASA usan hidrógeno y oxígeno líquido, o bien compuestos químicos sólidos, como combustible,
"esta vez estamos probando una turbina propulsada por metano",
dice la encargada del proyecto, Terri Tramel, del Centro Marshall para Vuelos Espaciales (MSFC, por su sigla en inglés).
Haga clic sobre la imagen para ver una película del evento:

Arriba: Encendido de prueba de una turbina propulsada por LOX/metano, con un empuje de 3400 kg. Crédito de la imagen: Mike Massee/XCOR Aerospace. [Comunicado de Prensa] [Película]

La turbina principal, construida y probada por el equipo de contratistas de la NASA, Alliant Techsystems y XCOR Aerospace, aún se encuentra en fase de desarrollo y, por lo tanto, no está lista todavía para ser llevada al espacio.
Pero si se logra demostrar que esta tecnología es viable, las turbinas como esta, propulsadas con metano, podrían finalmente ser cruciales para la exploración del espacio profundo.
El metano (CH4) que es, por cierto, el principal componente del gas natural, abunda en las zonas exteriores del sistema solar.
Se lo puede recolectar de Marte, de Titán, de Júpiter y de muchos otros planetas y lunas.
Al tener la fuente de combustible en el punto de destino, un cohete que despegase de la Tierra no tendría que llevar tanto combustible a bordo, lo cual reduciría los costos de la misión.

En cierto modo, es curioso que este gas inflamable nunca antes haya sido usado para propulsar naves espaciales.
Pero ahora los científicos e ingenieros del Centro Marshall, del Centro de Investigaciones Glenn y del Centro Espacial Johnson, están creando turbinas propulsadas por LOX/metano como opción para el futuro.
"Ya se están desarrollando varios proyectos, dentro de los cuales se incluye otra turbina 'rival' que utiliza LOX/metano, diseñado por KT Engineering", comenta Tramel.

"Este proyecto está financiado por el Programa de la NASA para el Desarrollo de Tecnologías para Exploración (Exploration Technology Development Program) y demuestra cómo las tecnologías en desarrollo destinadas a la exploración podrían algún día ayudar en futuras misiones científicas", dice Mark D. Klem, encargado del Proyecto de Desarrollo Avanzado de Propulsión y Criogenia (Propulsion and Cryogenics Advanced Development Project), en el Centro de Investigaciones Glenn.

"El metano tiene muchas ventajas", continúa Tramel. "La pregunta es, ¿por qué no habíamos hecho esto antes?"

Tenga en cuenta lo siguiente: el combustible de hidrógeno líquido que utiliza el transbordador espacial debe ser almacenado a una temperatura de -252.9°C, ¡apenas 20 grados por encima del cero absoluto!
El metano líquido, por otro lado, puede ser almacenado a una temperatura mucho más elevada: -161.6°C.
Esto significa que los tanques de combustible de metano no necesitarían tanto aislamiento, lo que los tornaría más livianos y, en consecuencia, su lanzamiento sería más económico.
Además, los tanques podrían ser más pequeños porque el metano líquido es más denso que el hidrógeno líquido, lo cual, nuevamente, se traduciría en un ahorro de dinero y de peso.

El metano también obtiene buenas califaciones en relación con la seguridad de los seres humanos.
Mientras que algunos combustibles para cohete son potencialmente tóxicos, "el metano es uno de los llamados propulsantes verdes", dice Tramel.
"A diferencia de otros combustibles que se usan en muchos vehículos espaciales, no es necesario colocarse un traje HAZMAT para trabajar con metano".

Pero el mayor atractivo de este gas es que existe o que puede ser creado u obtenido directamente de los muchos mundos que la NASA podría visitar algún día, incluido Marte.

Aunque Marte no es rico en metano, dicho gas puede ser fabricado en este planeta por medio del proceso Sabatier: mezclar dióxido de carbono (CO2) con hidrógeno (H) y luego calentar esta mezcla para producir CH4 y H20 (metano y agua).
La atmósfera marciana es una fuente abundante de dióxido de carbono y la cantidad de hidrógeno que se requiere para el proceso descrito es relativamente pequeña, por lo que se puede transportar desde la Tierra o incluso se puede obtener in situ del hielo de Marte.
Si se viaja más hacia el exterior del sistema solar, el metano es incluso más fácil de obtener.
En la luna Titán, del planeta Saturno, literalmente llueve metano líquido.
Titán está salpicado de lagos y ríos de metano y otros hidrocarburos, que podrían algún día servir como depósitos de combustible.
Imagínelo: un cohete propulsado por metano podría transportar una sonda robótica que aterrizara en la superficie de Titán, tomara muestras gelógicas, recargara sus tanques de combustible y despegara nuevamente para traer las muestras de regreso a la Tierra.
Ese tipo de misión de recolección de muestras del sistema solar externo nunca se ha intentado.
Arriba: Esta imagen de radar en colores falsos muestra lo que los investigadores creen que son lagos de metano líquido en Titán. Crédito de la imagen: NASA/ESA/Cassini. [
Más información]
Las atmósferas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno contienen metano, y Plutón tiene hielo de metano en su superficie. Nuevos tipos de misiones hacia estos mundos podrían ser posibles con cohetes propulsados por este gas.


Esta primera serie de pruebas del encendido de turbinas de 3400 kg. de empuje, llevada a cabo en el desierto, fue un éxito.
Pero aún se deben superar algunos retos antes de que los cohetes propulsados por metano puedan estar listos para ser utilizados en una misión real. "Uno de los grandes problemas en relación con el metano tiene que ver con su capacidad de ignición", dice Tramel.
Algunos combustibles para cohetes se encienden espontáneamente cuando se mezclan con un oxidante, pero el metano, en cambio, requiere de una fuente de encendido.
Es posible que estas fuentes sean difíciles de hacer funcionar en el sistema solar externo, donde las temperaturas descienden hasta cientos de grados bajo cero.

Tramel y sus colegas de los centros Marshall y Glenn están actualmente trabajando para asegurar que se pueda encender el metano de los cohetes de manera confiable bajo cualquier tipo de condición ambiental.

Estos desafíos podrán ser superados mediante el esfuerzo continuo de la NASA, afirma Tramel, quien cree que las turbinas que utilizan LOX/metano serán usadas en los cohetes del futuro.
La llama azul en el desierto fue un hermoso primer paso.

Créditos y Contactos Autor: Patrick Barry Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack Editor de Producción: Dr. Tony Phillips Curador: Bryan Walls
Relaciones con los Medios:
Steve Roy Traducción al Español: Carlos Román Editor en Español: Angela Atadía de Borghetti Formato y Contenido: Carlos Román
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.
Más Información (en inglés)
El futuro de la NASA:
La Visión para la Exploración Espacial.

TRABAJOS PREVIOS A LA CAMINATA ESPACIAL

rusia-espacio 18-05-2007
Cosmonautas rusos realizarán dos caminatas espaciales en la EEI

Los cosmonautas rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI), realizarán próximamente dos caminatas espaciales para instalar equipos y realizar trabajos de mantenimiento, informaron hoy fuentes rusas.'
Yurchijin y Kótov realizarán una caminata espacial el próximo día 31 y una segunda, el 7 de junio', dijo un portavoz del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia.
Durante las caminatas espaciales de los cosmonautas rusos, la tercera tripulante, la estadounidense Sunita Williams, permanecerá a bordo de la EEI y tendrá bajo su responsabilidad los mandos de la plataforma.

Para salir al espacio exterior, Yurchijin y Kótov utilizarán las escafandras rusas Orlán-M y la actividades que desarrollarán serán controladas por el CCVE, en la ciudad de Koriolov a las afueras de Moscú, indicó el portavoz a la agencia Interfax.
Añadió que en la primera caminata, que tendrá una duración de entre cinco y seis horas, Yurchijin y Kótov instalarán unos paneles de defensa contra meteoritos en el módulo ruso Zvezdá.

A partir de la próxima semana, los cosmonautas rusos asistidos por Williams realizarán trabajos previos a la caminata.
Los preparativos comprenden la comprobación de todos los sistemas de los trajes espaciales Orlán-M , de 130 kilogramos de peso cada uno, y la revisión de las herramientas para la ejecución de trabajos fuera de la EEI.

También la revisión los sistemas en la esclusa Pirs, en el módulo Zvedá, por donde saldrán al espacio exterior.

miércoles, mayo 16, 2007

El Hubble detecta materia oscura en el espacio

Es la primera que tiene una estructura única, diferente al gas, informó la NASA
Presentan la prueba más tangible de la existencia de materia oscura
Fue observada mediante el Hubble en torno de un cúmulo de galaxias a 5 mil millones de años luz de la Tierra

AFP , DPA
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La imagen, captada mediante el Hubble, muestra el anillo de materia oscura en una galaxia Foto: Reuters
Washington y Moscú, 15 de mayo. Astrónomos estadunidenses presentaron el martes la prueba más tangible hasta ahora de la existencia de materia oscura, esa misteriosa sustancia que se cree forma parte de una cuarta parte del universo.

El anillo de materia oscura, que medía 2.6 millones de años luz de diámetro, fue observado por los astrónomos por medio del telescopio Hubble en torno de un cúmulo de galaxias a 5 mil millones de años luz de la Tierra.

"Esta es la primera vez que hemos detectado materia oscura con una estructura única, diferente al gas y a las galaxias en el cúmulo", dijo James Lee, miembro del equipo de astrónomos de la agencia espacial estadunidense (NASA).
Los astrónomos hace tiempo que sospechan que debe haber alguna sustancia que mantenga a los cúmulos de galaxias unidos, porque de otra manera las mismas solamente tendrían la gravedad de las estrellas visibles, lo que no es suficiente para mantenerlas separadas unas de otras.
A pesar de ser invisible, los astrónomos infieren que la materia oscura existe al observar cómo su gravedad curva la luz de las galaxias más lejanas.
"Aunque la materia invisible ha sido encontrada antes en otros cúmulos de galaxias, no había sido detectada antes tan separada del gas caliente y de las galaxias que forman los cúmulos de galaxias", dijo Lee.

Los astrónomos estadunidenses afirmaron haber hecho el descubrimiento accidentalmente mientras hacían un mapa de la distribución de la materia oscura en el cúmulo

martes, mayo 15, 2007

LA SONDA A PLUTON:: NUEVOS HORIZONTES

Fecha original : 2006-01-26Traducción Astroseti : 2006-01-26
Traductor : Francisco M. Pulido Pastor
Versión original VOYAGER
El camino a Nuevos Horizontes: El viaje de 17 años que condujo a la Misión
New Horizons


Cuando la New Horizons fue lanzada al cielo desde Cabo Cañaveral el 19 de Enero de 2006, fue el principio de un viaje épico que llevará a la nave a los límites exteriores de nuestro sistema solar y más allá.

Pero era sólo la última parada de un igualmente largo viaje emprendido por una pequeña banda de entusiastas comprometidos a hacer que una misión a Plutón se llevara a cabo.
Este viaje no tuvo lugar en la abierta inmensidad del espacio, sino dentro de pasillos de las agencias gubernamentales de Washington, en las oficinas de grupos de interés público como la Sociedad Planetaria, en reuniones científicas, y en los salones del Congreso.
Duró 17 años y fue mantenida viva mediante la innovación y la imparcialidad, al igual mediante pura tenacidad y simple perseverancia.
Esta es la historia de este largo viaje, que tiene más curvas y giros, subidas y bajadas que los que cualquier novela de ficción tendría por derecho.
Y todo culminó cuando los líderes del viaje para enviar una nave espacial a Plutón volvieron sus ojos al cielo y vieron a la New Horizons elevarse desde la Tierra sobre una columna de fuego y humo hacia el noveno planeta.

I. Abandonado en el frío

De algún modo, la historia de la New Horizons comienza allá por el 1979, cuando la ruta exacta de las misiones 'gran turismo' Voyager estaba siendo establecida.
Aunque las Voyagers llevaban ya dos años de su histórico vuelo, los controladores de la misión todavía afrontaban algunas elecciones críticas sobre los planetas que visitarían.
La Voyager 1 podría potencialmente llegar a Plutón, pero eso la imposibilitaría para un reconocimiento en profundidad del sistema de Saturno y su luna gigante Titán por el que muchos científicos estaban clamando.
La Voyager 2 podría visitar Plutón, pero entonces tendría que saltarse Urano y Neptuno, que estaban en una dirección diferente por aquella época.
Al final, el equipo de las Voyager optó por un examen profundo de Saturno y visitas a Urano y Neptuno. Plutón tendría que esperar.
New Horizons Recreación artística de la nave New Horizons en Plutón y Caronte. Crédito: JHUAPL / SwRI ' src="http://www.planetary.org/image/new_horizons_Encounter_01_lg_med.jpg" width=256>
Click para ampliar New Horizons Recreación artística de la nave New Horizons en Plutón y Caronte. Crédito: JHUAPL / SwRI
La decisión no era irrazonable en la época: a pesar de casi 50 años de observaciones, muy poco se sabía sobre nuestro noveno planeta por aquel tiempo.
Era un mundo muy pequeño y helado con una extraña órbita inclinada y una sola luna, descubierta sólo un año antes.
En contraste, Saturno, Urano, y Neptuno eran mundos gigantes complejos, actores principales en nuestro sistema planetario.
Además, aunque Saturno ya había sido visitado por las Pioneer 10 y 11, Urano y Neptuno nunca habían sido explorados.
Por eso fue que Plutón quedó como el único planeta del sistema solar que nunca había sido visitado por una nave hecha por el hombre.
En la década que siguió a la decisión de las Voyager, el conocimiento de Plutón y sus alrededores creció a pasos agigantados.
Los científicos planetarios llegaron gradualmente a creer que el noveno planeta no era realmente una aberración de nuestro ordenado sistema solar.
Los modelos por computadora de la evolución del sistema solar parecían sugerir que Plutón y su luna Caronte son probablemente supervivientes de una densa población de grandes objetos que habitaban la región en los primeros días del sistema solar.
Allá fuera, en los fríos más remotos confines del sistema solar, estos objetos habían permanecido inmutables durante los últimos 4 500 millones de años.
Los modelos también sugerían que era muy probable que Plutón no fuera el único superviviente de esa era, sino que hay muchos objetos similares orbitando el Sol a una distancia comparable. Todo esto coincidía bastante bien con la visión avanzada en los primeros años 50 por el astrónomo Gerard P. Kuiper, de que las órbitas de los cometas de periodo corto apuntan a la existencia de una banda de rocas espaciales más allá de la órbita de Neptuno.
Cuando, en 1992, el primer objeto trans-neptuniano fue finalmente fotografiado por los astrónomos David Jewitt y Jane Luu con el telescopio de 2,2 metros de Mauna Kea en Hawai, se confirmó lo que muchos astrónomos habían llegado a creer: mucho más allá de la órbita de Neptuno, un gran número de rocas espaciales restos de la formación del sistema solar orbitan el sol a una distancia similar que la de Plutón.
Colectivamente, se les llamó el 'Cinturón de Kuiper'. Plutón, lejos de ser un bicho raro, era de hecho un representante de la clase más numerosa de objetos del sistema solar: los 'objetos del cinturón de Kuiper' ('Kuiper belt objects', KBOs).
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Click para ampliar Voyager Recreación artística de la nave espacial Voyager. Las gemelas Voyager completaron una gran gira por los planetas exteriores con la excepción de Plutón. Crédito: NASA / JPL
Mientras que los científicos fueron reevaluando el status de Plutón en el sistema solar, tuvo lugar otro acontecimiento que contribuyó enormemente a aumentar el interés por el noveno planeta.
En el verano de 1989, la Voyager 2 llegó a Neptuno para el último encuentro en su gran gira por el sistema solar.
Además de suministrar espectaculares imágenes de la atmósfera azul intenso de Neptuno, la Voyager 2 también examinó la única luna grande de Neptuno, Tritón.
Allí encontró un mundo que en tamaño, apariencia, y composición se parecía notablemente a Plutón.
Tritón resultó ser un mundo complejo y volcánicamente activo, y su movimiento retrógrado alrededor de su planeta parecía indicar que podría ser en si mismo un objeto capturado del cinturón de Kuiper.
¿Podría ser que Plutón luciera un ambiente de similar complejidad?.
Y ¿cómo de similar o diferente de Tritón?. Los científicos querían saber, y no había forma de informarse sin ir a Plutón.

II. La Resistencia de Plutón

Fue más o menos por esta época, unos cuantos meses antes del encuentro de Agosto de 1989 de la Voyager con Neptuno, que un grupo de en su mayoría jóvenes científicos planetarios fueron juntos a un restaurante italiano en el centro de Baltimore, Maryland. El grupo, que incluía a Fran Bagenal, Rick Binzel, Marc Buie, Bob Marciales, Hill McKinnon, Ralph McNutt, Bob Millis, Alan Stern, Ed Tudesco, Larry Trafton, Larry Wasserman, y Roger Yelle, estuvo discutiendo cómo motivar a la NASA para enviar una misión a Plutón.
El grupo, que continuó trabajando unido de manera informal en los años siguientes y cuyos miembros fluctuaron considerablemente, se llamó a si mismo 'la Resistencia de Plutón' (Pluto Underground).
Los tiempos parecían adversos. Los últimos años 80 y los primeros 90 presenciaron una recesión económica en los EE.UU. y el recorte de presupuestos para la exploración espacial. Además, las misiones favorecidas por la NASA en esas fechas eran las grandes y caras naves – tales como la Cassini de 2 000 millones $ y del tamaño de un bus – que eran enviadas para una investigación en profundidad de planetas previamente visitados.
Las oportunidades de que la NASA cambiara su rumbo y accediera a enviar una misión de reconocimiento de bajo presupuesto a Plutón parecía endeble, mientras que las esperanzas de enviar una misión grande y cara a Plutón eran prácticamente inexistentes.
Alan Stern Alan Stern, Un miembro de la Resistencia de Plutón e Investigador principal de la New Horizons, visto aquí en un F-18 equipado para la investigación de los Vulcanoides. " src="http://www.planetary.org/image/alan_stern_f18.jpg" width=216>
Alan Stern Alan Stern, Un miembro de la Resistencia de Plutón e Investigador principal de la New Horizons, visto aquí en un F-18 equipado para la investigación de los Vulcanoides.
No obstante, los primeros pasos de la campaña de la Resistencia de Plutón se demostraron acertados.
Tras unas semanas del sobrevuelo de Tritón por la Voyager 2, el director de la NASA para la exploración del sistema solar, Geoff Briggs, organizó un estudio de una posible misión a Plutón llamada 'Plutón 350'.
La meta era estudiar si una nave espacial que no pesara más de 350 kilogramos (770 libras) sería capaz de transportar el suficiente equipamiento científico para llevar a cabo un reconocimiento válido del noveno planeta.
Si se considera que el orbitador de Saturno Cassini pesaba 5.712 kilos (12.593 libras), queda clara la audacia del concepto de una nave de 350 kilos. De hecho, sólo la sonda Huygens, a la que la Cassini dejó caer en la atmósfera de Titán en Enero de 2005, pesaba 320 kilos (700 libras) – casi el límite permitido por Briggs para toda la misión a Plutón.
En los siguientes años, los miembros de la Resistencia de Plutón, con la financiación y el apoyo de la NASA, trabajaron con el JPL para diseñar una misión factible dentro de estas estrictas limitaciones.
El número de instrumentos fue reducido a los estrictamente necesarios, y estos a su vez fueron hechos más pequeños y ligeros.
Entretanto Robert Farquhar del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, que dirigía el estudio Plutón 350, estaba buscando vías para ahorrar los gastos implicados en el uso de uno de los cohetes pesados de la NASA para lanzar una nave hacia Plutón.
Primero advirtió que en lugar de enviar la nave en un curso directo, era más fácil lanzarla hacia Júpiter y usar la asistencia gravitatoria para acelerar la nave hacia Plutón. Ese procedimiento requeriría solo un vehículo de lanzamiento mediano en lugar del lanzador pesado necesitado para un lanzamiento directo, ya que el tiempo de viaje total sería reducido considerablemente. Más tarde Farquhar refinó su trayectoria incluso más, proponiendo un lanzamiento hacia Venus y usando varios sobrevuelos Tierra-Venus para enviar la nave hacia Júpiter y después a Plutón. Mientras que un viaje como ese llevaría 19 años (!), requeriría el uso de sólo un pequeño impulsor y era por lo tanto económico.

III. Un vuelo rápido
Mientras que todo esto continuaba, dos ingenieros del JPL estaban trabajando en silencio en su propio y más radical diseño para una misión a Plutón.
Sin saber nada de la Resistencia de Plutón y su campaña, Robert Staehle y Stacy Weinstein estaban desarrollando otra nave a Plutón, que ellos llamaban la PFF (Pluto Fast Flyby, Vuelo Rápido a Plutón). Cuando estuviese completamente cargada con combustible y equipo científico, la PFF pesaría unos minúsculos 140 kilogramos (310 libras) – menos de la mitad de los requerimientos de la Plutón 350.
Como resultado, si fuera lanzada por un cohete pesado, podría hacer el viaje a Plutón directamente en un plazo tan breve como 7 años, comparado con los 13 a 15 estimados para la Plutón 350 con su complicada trayectoria.
La PFF tenía otra ventaja: siendo tan pequeña y económica, estaba planeada una misión de dos naves, con cada una de las dos naves pasando por caras opuestas de Plutón, y así cartografiando toda su superficie.
Una nave tan pequeña como la PFF requería una carga científica asombrosamente pequeña, 7 kilogramos (15 libras).
El reto al que se enfrentaban los proponentes de la PFF era convencer a la NASA de que era posible construir unos instrumentos tan ligeros y encajar los suficientes en la nave para hacer un viaje a Plutón que mereciera la pena.
No todo el mundo creía que era posible. Cuando, en 1992, el Grupo de Trabajo Científico de Planetas Exteriores de la NASA (Outer Planets Science Working Group, OPSWG), dirigido por Alan Stern, fue requerido para elegir entre la Plutón 350 y la PFF, el debate fue intenso, y el voto secreto.
Pero cuando el Administrador de la NASA Dan Goldin sugirió que en lo que a la NASA concernía era la PFF o nada, la elección estuvo clara: el OPSWG seleccionó a la PFF para un estudio más profundo.
En los siguientes años, equipos de ingenieros financiados por la NASA trabajaron para desarrollar instrumentos miniaturizados que pudieran encajar en la minúscula plataforma de la PFF.
En una salida radical de los métodos tradicionales, algunos equipos propusieron sistemas integrados, en los que varios instrumentos harían uso de los mismos componentes, y el resto del paquete estaría integrado en la misma nave. La meta de proveer a la PFF con un paquete de instrumentos capaz parecía a su alcance. Cuando, en 1994, parecía que el coste de usar cohetes grandes para enviar las dos naves en su camino a Plutón sería prohibitivamente caro, Alan Stern viajó a Moscú para ver de usar un impulsor pesado ruso a modo de colaboración. Cuando las negociaciones estuvieron completadas, no sólo se programó que las PFF fueran lanzadas en un cohete ruso, sino que también estarían equipadas con sondas de descenso construidas por los rusos para dejarlas caer en la atmósfera de Plutón.
Kuiper Express en Plutón Una representación artística de la Pluto Kuiper Express volando alrededor de Plutón. Crédito: NASA / JPL ' src="http://www.planetary.org/image/PKE_med.jpg" width=256>
Click para ampliar Kuiper Express en Plutón Una representación artística de la Pluto Kuiper Express volando alrededor de Plutón. Crédito: NASA / JPL
Pero la PFF no iba a resultar.
En 1995 el Administrador de la NASA Dan Goldin, un partidario destacado de la misión a Plutón, demandó que el coste de la nave fuera reducido aun más y que hiciera uso de la última tecnología de vanguardia. Staehle se embarcó en rediseñar la misión, que fue rebautizada ahora como la Pluto Express. Cuando, debido al interés científico creciente en la región plutoniana, el cinturón de Kuiper fue añadido al destino de la misión, se convirtió en la Pluto Kuiper Express (PKE). IV. ' Terminada, cancelada, muerta ' Sobre el año 2000, presiones en el presupuesto habían reducido la PKE de una misión de dos naves a una sola. No obstante, era todavía una nave altamente capaz y la NASA parecía comenzar a tomar la decisión final de construirla. Pero la PKE, originalmente diseñada como una misión de bajo presupuesto, ahora tenía una etiqueta de precio de más de 1000 millones de dólares.
En una época de presupuestos ajustados, la NASA se negó. En el otoño del 2000, la misión fue cancelada, y no se propuso ninguna misión sucesora. La misión está 'terminada, cancelada, muerta', dijo Ed Weiler, administrador de la NASA para ciencia espacial. Pero no lo estaba. El anuncio de la cancelación de la PKE llegó como un shock a la comunidad científica, en la que el estudio de Plutón y el cinturón de Kuiper se había trasladado desde los márgenes al mismo centro del campo de la ciencia planetaria.
En pocas semanas desde el anuncio de Weiler, comentarios y editoriales aparecieron en los principales medios de noticias condenando la decisión de la NASA y exigiendo una misión a Plutón.
Todo comité asesor de la NASA implicado en la exploración planetaria pareció tomar partido en la causa de la misión a Plutón y protestar la decisión de la NASA. Un estudiante de bachillerato de la Pennsylvania rural llamado Ted Nichols comenzó su propia página web 'Salvar la misión a Plutón', recolectando miles de firmas para su petición on- line urgiendo a la NASA a reconsiderarlo. Y la Planetary Society se implicó, recolectando más de 10 000 cartas en apoyo de una misión a Plutón, que presentó en persona a los senadores y miembros del Congreso en Capitol Hill.
Durante los siguientes años la misión a Plutón se convirtió en una causa destacada para la Planetary Society, y sus repetidas llamadas al público para apoyar la misión fueron cruciales en allanar el camino que conduciría al lanzamiento de 2006. V. Comenzar de nuevo Enfrentados a una avalancha de críticas y demandas para reconsiderar su posición, los oficiales de la NASA respondieron con rapidez.
En Diciembre de 2000, Weiler anunció una convocatoria para propuestas para una nueva misión a Plutón, que encontraría un conjunto de metas científicas predeterminadas y no costaría más de 500 millones de dólares.
La misión a Plutón, parecía, estaba otra vez en ruta. En 3 meses desde la convocatoria de Weiler, cinco grupos de científicos e industrias habían sometido sus propuestas, y sobre la primavera del 2001, la NASA había seleccionado a 2 finalistas: la Pluto and Outer Solar System Explorer (POSSE, Sistema de Exploración de Plutón y el Sistema Solar Exterior), dirigida por Larry Esposito de la Universidad de Colorado con el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) como principal constructor de la nave; y la New Horizons, dirigida por Alan Stern del Instituto de Investigación del Sudoeste (Southwest Research Institute), con el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (APL) como el principal constructor de la nave.
A fines de noviembre, la NASA tomó su decisión final: la nave que visitaría el último planeta inexplorado del sistema solar iba a ser la New Horizons.
Lanzamiento de la New Horizons El cohete Atlas V llevando la sonda a Plutón New Horizons despegó a las 19:00 UTC el 19 de Enero de 2006 desde la Base de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral.
La New Horizons es la nave más rápida lanzada hasta la fecha, alcanzando la altitud de la órbita de la luna en 9 horas y Júpiter en 13 meses. Crédito: NASA / Ken Thornsley ' src="http://www.planetary.org/image/ksc_06pd0082_med.jpg" width=256>
Click para ampliar Lanzamiento de la New Horizons El cohete Atlas V llevando la sonda a Plutón New Horizons despegó a las 19:00 UTC el 19 de Enero de 2006 desde la Base de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral.
La New Horizons es la nave más rápida lanzada hasta la fecha, alcanzando la altitud de la órbita de la luna en 9 horas y Júpiter en 13 meses. Crédito: NASA / Ken Thornsley
La New Horizons es una nave más grande y capaz de lo que la PKE estaba planeado que fuera. Con siete instrumentos científicos, contra los tres de la PKE, llevará a cabo una exploración más cuidadosa y completa del planeta de lo que previamente estaba planeado. De hecho, es en muchos aspectos similar en su concepción a la Plutón 350.
A diferencia de su predecesora, sin embargo, será lanzada por el cohete más potente de la NASA, el Atlas V. Esto asegurará que la New Horizons llegue a Plutón en sólo 9 años – un tiempo de viaje similar al de la mucho más ligera PFF. Pero incluso mientras el trabajo comenzaba en serio en la New Horizons, las repetidas amenazas de cancelación que han plagado la misión a Plutón desde el principio todavía no se habían disipado. Cuando el presupuesto de la NASA para 2003 fue remitido al Congreso en 2002, la financiación para la New Horizons estaba notoriamente ausente. Esto llevó a la intervención profesional de la comunidad científica, liderada por el equipo de la New Horizons, y del público general, conducido por la Planetary Society, para restaurar la financiación.
Una voz crucial fue añadida por el Consejo Nacional de Investigación (National Research Council), que clasificó una misión a Plutón y al cinturón de Kuiper en todo lo alto de su lista de prioridades para las misiones planetarias. En otras muchas ocasiones el Congreso amenazó con cortar parte de la financiación para la New Horizons – una acción que habría retrasado el lanzamiento durante años y el encuentro posiblemente durante décadas. En cada caso, la intervención del equipo de la New Horizons, la Planetary Society, y sus muchos aliados, lograron restaurar la financiación.
El 19 de Enero de 2006, 27 años después de la decisión de evitar Plutón en la gran gira de las Voyager y 17 años después de que la Resistencia de Plutón se reuniese por primera vez en el restaurante de Baltimore, la New Horizons se remontó en el cielo en su camino a Plutón.
Su largo y azaroso viaje Terrestre a través de los laberintos políticos y económicos del poder ha llegado ya a su fin; su viaje de descubrimiento a un nuevo mundo en el más remoto confín de nuestro sistema solar, acaba de comenzar.
----------------------------- Reconocimentos Muchas gracias al Investigador Principal de la New Horizons Alan Stern por su ayuda en la preparación de este artículo, y su permiso para hacer uso de su libro Pluto and Charon: Ice Worlds on the Ragged Edge of the Solar System (Plutón y Caronte, Mundos de hielo en el rasgado borde del sistema solar), co-escrito con Jacqueline Mitton.

viernes, mayo 11, 2007

ALGO MAS SOBRE EL JAMES WEBB DE LA NASA

«Scruterà il big-bang»
Webb, il telescopio spaziale più potente
La Nasa presenta il successore di Hubble, che verrà lanciato nel 2013 e che costerà 4,5 miliardi di dollari

WASHINGTON - Il modello del più potente telescopio mai costruito campeggia davanti all’ingresso del museo dell’aeronautica e dello spazio di Washington.
La Nasa che lo costruisce lo ha presentato per la prima volta in pubblico per raccontare la nuova grande sfida che ha ingaggiato al fine di scoprire e fotografare le origini dell’Universo.

Questa, infatti, sarà la straordinaria capacità del James Webb Space Telescope (JWST) che verrà lanciato nel 2013.
Ma a meno di sei anni di distanza dalla sua partenza il programma è entrato ormai nella sua fase definitiva e i vari pezzi stanno già nascendo nei laboratori della società Northrop Grumman responsabile della costruzione.
Web sarà la macchina dei record non solo per le straordinarie capacità ma anche per le caratteristiche e il costo che raggiungerà i 4,5 miliardi di dollari.
Stranissima e inconsueta è la forma perché si presenta come una specie di parabola appoggiata su un pacco di fogli che lo schermerà dalle radiazioni inquinanti.
Anche l’agenzia spaziale europea Esa collabora al progetto e in cambio ha la responsabilità di lanciarlo con un razzo Ariane-5 dalla base equatoriale in Guyana.

SCRUTERA' IL BIG BANG -
Da qui volerà verso un punto distante un milione e mezzo di chilometri dalla Terra , noto come Lagrange 2 (qui le forze gravitazionali creano una zona neutra nella quale può sostare un satellite), dove rimarrà indisturbato a scrutare per oltre dieci anni le nostre origini cogliendo la radiazioni infrarosse lasciate dall’esplosione iniziale, il Big Bang.
La facoltà di scorgere tanto in profondità sarà garantita da uno specchio esagonale che si aprirà nello spazio una volta giunto a destinazione.
Il suo diametro sarà di addirittura 6,5 metri, il più grande mai lanciato nello spazio e tre volte quello installato sul glorioso telescopio Hubble in orbita dal 1990. Webb Telescope sarà il suo successore e per riuscire ad arrivare alla data del 2013 e raccogliere il testimone l’anno prossimo Hubble sarà sottoposto ad un intervento di manutenzione con sostituzione di alcuni strumenti effettuato con lo shuttle.
La missione, dopo molte discussioni accese da una prima decisione della Nasa di non usare più la navetta a questo fine, finalmente si realizzerà.
Se non si fosse cambiata idea dati i guasti ai giroscopi di cui soffre Hubble il suo impiego sarebbe stato presto impossibile.
Ma le reazioni del mondo astronomico internazionale davanti alla scelta di far morire l’osservatorio che aveva riscritto pagine fondamentali dell’astronomia, sono state tali da imporre una revisione.
Ma entriamo più nel dettaglio nella lunga storia del nuovo imponente telescopio lungo 24 metri.
LA NASCITA
La Nasa credeva di costruire Webb Telescope nel 2002.
Nel 1989 Riccardo Giacconi (premio nobel per la fisica) allora direttore dello Space Telescope Science Institute si rendeva conto della necessità di pensare ad un successore di Hubble considerando che per riuscire a studiarlo e costruirlo sarebbero stati necessari almeno vent’anni.
Nel 1989 il primo grande telescopio spaziale stava subendo gli ultimi controlli prima di essere lanciato con la navetta.
La partenza sarebbe avvenuta l’anno successivo con la sorpresa, come si scoprirà subito dopo l’arrivo in orbita, di dover rinviare le osservazioni perché a causa di un difetto di fabbricazione dello specchio di 2,4 metri di diametro, il telescopio soffriva di «aberrazione ottica» e non poteva scrutare le profondità estreme del cosmo come si era progettato.
Giacconi organizzò quindi un’operazione di salvataggio studiando un sistema capace di correggere il problema e che una colta installato nell’osservatorio grazie alla perizia degli astronauti restituì il prezioso strumento ai suoi compiti originali.
Fu così che iniziò una stagione di scoperte astronomiche eccezionali che continuano a lasciare il segno nella storia dell’astronomia.
Nel 1989, dunque, Giacconi riunisce nel suo istituto con il supporto del Goddard Space Flight Center della NASA (sotto il cui ombrello era nato e si gestiva Hubble) astronomi e ingegneri spaziali per il «Next Generation Space Telescope Workshop» organizzato da Garth Illingworth e Pierre Bely.
Insieme guardano le linee di sviluppo della ricerca astronomia, iniziano a valutare i possibili futuri obiettivi di indagine ed esaminano le tecnologie che sarebbero state necessarie per ottenere i risultati voluti.
Il tutto doveva portare alla disponibilità del telescopio per il 2005 quando si riteneva che Hubble avrebbe concluso la sua carriera.
Purtroppo i problemi da risolvere con Hubble fecero accantonare la prosecuzione degli studi per il suo successore perché tutte le risorse umane vennero concentrate sull’operazione di riparazione.
Nel 1993, la macchina però si rimetteva in moto e l’Association of Universities for Research in Astronomy (AURA) creava un comitato (HST and Beyond) diretto da Alan Dressler per esaminare le aspettative degli astronomi.
Il comitato arrivò a tre conclusioni che delinearono i primi passi da compiere.
La prima indicava l’opportunità di estendere sino al 2010 la vita di Hubble per consentire una migliore e più proficua fase di transizione con il nuovo e più potente successore.
La seconda suggeriva lo studio di fattibilità di uno specchio di quattro metri di diametro che allora si riteneva utile per l’osservatorio da collocare poi su un’orbita bassa intorno alla Terra. La terza conclusione, infine, chiedeva che il lavoro del nuovo telescopio sostenesse la strategia della ricerca delle “Origini” come la NASA aveva prospettato.
Quindi le osservazioni dovevano indagare i processi di formazione delle galassie, delle stelle, dei pianeti e la nascita della vita.
In quei momenti nasceva lo slogan “visitare il tempo quando le galassie erano giovani” e per questo bisognava poter scrutare oggetti con un redshift più elevato di quello che Hubble avrebbe permesso.
Così veniva proposto formalmente un progetto battezzato “Hi-Z” alla base del quale c’era un telescopio con uno specchio di quattro metri di diametro completamente protetto, e da inserire su un’orbita ellittica con i parametri di 1 per 3 unità astronomiche.
Con simili impostazioni, nel 1994 si concludeva la prima delle quattro fasi di preparazione che avrebbero portato al successore di Hubble. La seconda fase si sarebbe svolta nei due anni successivi (1995-96) e sarebbe stata significativa per lo sviluppo del progetto.
A segnare un drastico cambiamento interveniva l’amministratore della Nasa, Dan Goldin, che rammaricato per la scarsa innovazione presente nel progetto sollecitava a pensare più in grande, ad affrontare sfide tecnologiche più d’avanguardia, progettando uno specchio di otto metri di diametro.
Il tutto, però, stabiliva Goldin, doveva costare meno dei livelli indicati dal progetto fino allora esaminato.
E anche questo era un modo per stimolare una maggiore innovazione.
Scientificamente la sfida si faceva più ardua perché con uno strumento più potente si poteva estendere ulteriormente il confine del redshift osservando nel basso infrarosso.
E ciò significava che il telescopio doveva essere portato ancora più lontano dalla Terra per essere nelle condizioni di migliore visibilità.
Nasceva quindi un progetto con un grande specchio di 8 metri da aprire in orbita secondo un’impostazione di “telescopio aperto”, e un sistema di raffreddamento passivo grazie ad un grande schermo a più strati capace di fermare la radiazione solare e neutralizzarne gli effetti.
Per l’orbita si sceglieva di collocare l’osservatorio nel punto di Lagrange “L2” .
Lo strumento principale era una camera per l’infrarosso-vicino sistemata nel piano focale. Intorno a questa impostazione formulata dal comitato dell’AURA (che doveva rispettare un programma di realizzazione del costo di 500 milioni di dollari) si coagulavano quattro studi realizzati dal Centro Goddard della NASA e dalle società TRW, Ball Aerospace e Lockheed Martin.
NUOVI OBIETTIVI
- Mentre i tecnologi si impegnavano nel trovare le soluzioni adeguate, dal 1997 al 2000 si registrava la terza fase di sviluppo concentrata soprattutto sugli scopi scientifici da perseguire. Si delineavano così i cinque obiettivi del nuovo sforzo di osservazione permessi dall’NGST, come ormai era diventato noto il successore di Hubble.
Essi riguardavano la cosmologia e la struttura dell’universo, l’origine e l’evoluzione delle galassie, la storia della Via Lattea e dei suoi dintorni, la nascita e la formazione delle stelle e, infine, l’origine e l’evoluzione dei sistemi planetari.
E’ in questa fase che i Science Working Groups impegnati nella definizione delle ricerche maturano il genere di strumenti necessari alle osservazioni, i quali saranno tre: una camera a grande campo per il vicino-infrarosso, uno spettrografo per la stessa frequenza con almeno cento elementi e una camera/spettrografo “general purpose” per il medio-infrarosso.
E’ ancora in questa fase che si coagula la collaborazione al programma della Canadian Space Agency e dell’ESA europea inizialmente poco propensa a condividere il nuovo piano.
Fisici e ingegneri delle industrie nel frattempo sperimentano le nuove tecnologie che dovevano permettere la grande sfida.
Si collaudano, quindi, specchi leggeri di nuova concezione, sensori e sistemi di controllo, rilevatori e apparati criogenici per dimostrare la fattibilità delle impostazioni di base.
Ma alla fine del Duemila un’analisi dei costi e della tabella di marcia rivela una sgradevole sorpresa: il bilancio ha superato di cento milioni di dollari le spese stabilite e lo sviluppo dello specchio è fuori tempo e non rispetta la data del 2008 per il lancio.
Nel 2001 i problemi tecnologici emersi assieme alla lievitazione dei costi costringono perciò ad un’amara revisione del programma.
E la prima vittima è la dimensione dello specchio che viene ridotta a 6,5 metri di diametro. Così si arriva al 2002 con la selezione, a settembre, del prime-contractor, la Northrop Grumman, cioè il costruttore principale che coordina l’opera sia dello specchio che dell’intero osservatorio, integrandone anche le diverse parti.
E contemporaneamente viene battezzato con un nome illustre, che ha fatto la storia dello spazio, James Webb, l’uomo che a capo della Nasa negli anni Sessanta ha portato l’America sulla Luna.
TRE STRUMENTI
Il telescopio Webb è dotato di tre strumenti che al contrario di quanto accade su Hubble, non potranno essere accuditi o riparati dagli astronauti dal momento che non esiste ancora un’astronave che possa raggiungere L2, né è prevista un’eventuale manovra per riportare nelle vicinanze della Terra l’osservatorio in caso di avarie per effettuare la manutenzione.

Il primo strumento è NIRCam (Near-Infrared Camera) preparata da un gruppo di scienziati dell’Università dell’Arizona.
Si tratta dello strumento più importante del telescopio per raccogliere immagini ad una lunghezza d’onda tra 0,6 e 5 micron.
Lo strumento è disegnato per poter rilevare i primi oggetti capaci di emettere luce e formatisi dopo il Big Bang.
La camera sarà anche dotata di un coronografo che sarà utilizzato per ottenere immagini di dischi di materia come la fascia di Kuiper o di pianeti di grande massa intorno alle stelle più vicine. La camera sarà dotata di un filtro regolabile per cui cambiando colore sarà possibile isolare gli oggetti ripresi.
Il secondo strumento è il Near-Infrared Spectrometer (NIRSpec) fornito dall’ESA europea. La sua lunghezza d’onda va da 0,6 a 5 micron.
Con esso si potrà stabilire la composizione, la temperatura e altre caratteristiche fisiche degli oggetti celesti.
Il NIRSpec avrà l’abilità di ottenere lo spettro simultaneo di cento oggetti in un’area di 9 minuti d’arco.
Il terzo strumento, infine, è il Mid-Infrared Instrument realizzato nell’ambito di una collaborazione internazionale guidata dal Jet Propulsion Laboratory di Pasadena.
Esso fornirà immagini e spettroscopie ad una lunghezza d’onda tra 5 e 28 micron.
Con questo strumento sarà possibile studiare la creazione dei primi elementi pesanti, la formazione e l’evoluzione delle galassie e le popolazioni di stelle molto vecchie.
Inoltre avrà pure la capacità di indagare i primissimi stadi di formazione di stelle e pianeti in regioni del cosmo dove tutta la luce visibile è bloccata dalle polveri e la maggior parte delle emissioni avvengono solo nella lunghezza d’onda del medio-infrarosso.
Tutti e tre gli strumenti saranno impacchettati in uno speciale contenitore che formerà il cuore dell’osservatorio.
Chiamato Integrated Science Instrument Module (ISIM) fornisce la struttura, il controllo ambientale e elettronico, il trattamento dei dati.
Incluso nel sistema c’è anche il sensore di guida fine preparato dall’agenzia spaziale canadese. Mentre l’ottica e gli strumenti dovranno operare alla temperatura di 35 Kelvin i computer saranno inseriti in un ambiente a temperatura più alta (250 Kelvin).
Ci sarà poi un sistema a idrogeno solido che servirà a raffreddare i rilevatori del medio-infrarosso sino alla temperatura record di 7 Kelvin.

OSSERVAZIONI SCIENTIFICHE -

Il James Webb Space Telescope è capace di raccogliere radiazioni con una lunghezza d’onda variabile da 0,6 a 28 micron anche se è ottimizzato per una regione tra 1 e 5 micron. La sua sensibilità è quattrocento volte superiore a quella dei più potenti osservatori terrestri (Keck Observatory o Gemini) o degli attuali osservatori spaziali all’infrarosso (ISO, Nicmos, Sirtf) mentre la sua risoluzione spaziale è comparabile a quella di Hubble.
Lo scopo di “JWST” è dunque quello di scrutare i primi passi della formazione dell’Universo. Ma non solo. Le osservazioni saranno quindi concentrate, come indicato originariamente quando il progetto del nuovo telescopio prese l’avvio, su cinque tematiche:
Cosmologia e struttura dell’universo,
Origine ed evoluzione delle galassie,
Storia della Via Lattea e dei suoi dintorni,
Nascita e formazione delle stelle e
Origine e evoluzione dei sistemi planetari.
Giovanni Caprara
11 maggio 2007 en Corriere della sera

JAMES WEBB :NUEVO TELESCOPIO ESPACIAL PROYECTADO POR LA NASA

NASA exhibe réplica a tamaño real de telescopio espacial de nueva generación
La NASA exhibió el jueves 10 de mayo pasado, una réplica a tamaño real del telescopio espacial James Webb, de una altura de dos pisos.
El telescopio Webb, encuadrado dentro de la nueva generación de telescopios, es mucho mayor que su predecesor, el Hubble, con una altura de dos pisos, 25 metros de largo, 12 de ancho y un peso de varias toneladas.

La réplica a tamaño real está diseñada para que los visitantes entiendan mejor la envergadura, escala y complejidad del observatorio, que será enviado al espacio en 2013.
El telescopio real en el que está basado el modelo es un observatorio del siglo XXI que 'mirará' hacia unos 13.000 millones de años atrás en el tiempo para ahondar en el estudio de la evolución del sistema solar y de la formación de las galaxias, las estrellas y los planetas.

Aquellos curiosos que se acerquen a la exposición tendrán la oportunidad de conversar con personal de la NASA y de Northrop Grumman, compañía encargada de construir la réplica, así como con otros expertos que participan en la construcción del telescopio real.
Además, la agencia espacial estadounidense exhibirá modelos de otras naves y transbordadores que participan en diferentes misiones, como la Estación Espacial Internacional o la misión 'Cassini' a Saturno, entre otras.

La muestra, que estará abierta hasta el sábado en el National Mall de la capital estadounidense, es gratuita y se inscribe en la Semana de Reconocimiento de las Instituciones Públicas del país.

Publicado por Xinhua, China el 11/05/2007

jueves, mayo 10, 2007

NUEVAS HIPOTESIS A PARTIR DEL BIG BANG :LA ENERGIA OSCURA

Astrofísica
Examen de la Radiación Dejada por el Big Bang Podría Alterar Algunas Teorías
8 de Mayo de 2007.

Utilizando los vestigios de la radiación dejada por el nacimiento del universo, astrofísicos de la Universidad de Illinois han propuesto una nueva forma de medir la constante de estructura fina existente en el pasado y compararla con la actual.

Concentrándose en la absorción del fondo cósmico de microondas por los átomos de hidrógeno neutro, los investigadores dicen que podrían medir la constante de estructura fina durante la "Era Oscura", la época transcurrida entre el Big Bang y el nacimiento de las primeras estrellas, cuando el universo contenía fundamentalmente hidrógeno y helio.
La constante de estructura fina caracteriza la intensidad de la fuerza electromagnética, que es una de las cuatro fuerzas fundamentales de la física.
Pero la constante de estructura fina puede no ser constante.
Recientes observaciones en cuásares, a miles de millones de años-luz de distancia, y por tanto también miles de millones de años hacia atrás en el tiempo, han encontrado un valor ligeramente diferente para la constante de estructura fina.

"Si la constante de estructura fina varía con el tiempo y el espacio, podríamos usarla para la investigación de la nueva física, más allá del modelo estándar y de la relatividad general", señala Benjamin Wandelt, cosmólogo de la Universidad de Illinois quien desarrolló, junto con Rishi Khatri, la técnica de medición propuesta.
Una constante de estructura fina variable también podría ayudar a explicar la misteriosa energía oscura que puebla el universo, y haría más fácil acotar qué tipo de hipótesis uniría las cuatro fuerzas fundamentales en una "teoría del todo".
Usando la luz de los cuásares, es viable buscar las variaciones en la constante de estructura fina desde el presente hasta hace cinco mil millones de años.

Los astrónomos, al emplear el espectro del hidrógeno neutro, pueden asomarse mucho más atrás en el tiempo.
Existe un vacío de aproximadamente 300.000 años después del Big Bang, cuando la radiación que formó el fondo de microondas cósmico fue emitida, hasta aproximadamente 500 millones de años después, cuando se formaron las primeras estrellas.

La nueva técnica de medición podría sondear la constante de estructura fina durante este período, conocido como la Era Oscura.
Cuando un átomo de hidrógeno neutro absorbe un fotón de luz del fondo de microondas cósmico, el electrón cambia su espín, produciendo una ligera diferencia en su espectro.
La huella reveladora de esta transición atómica en la longitud de onda de 21 centímetros, puede servir para la búsqueda de alta sensibilidad de los valores de la constante de estructura fina en el pasado.

Si bien la mayor parte de los radiotelescopios son demasiado pequeños para buscar las variaciones en la constante de estructura fina, hay nuevos instrumentos en fase de diseño o de construcción que proporcionarán la capacidad requerida.
Información adicional en:
UIUC

NUEVAS HIPOTESIS A PARTIR DEL BIG BANG :LA ENERGIA OSCURA

Astrofísica
Examen de la Radiación Dejada por el Big Bang Podría Alterar Algunas Teorías
8 de Mayo de 2007.

Utilizando los vestigios de la radiación dejada por el nacimiento del universo, astrofísicos de la Universidad de Illinois han propuesto una nueva forma de medir la constante de estructura fina existente en el pasado y compararla con la actual.

Concentrándose en la absorción del fondo cósmico de microondas por los átomos de hidrógeno neutro, los investigadores dicen que podrían medir la constante de estructura fina durante la "Era Oscura", la época transcurrida entre el Big Bang y el nacimiento de las primeras estrellas, cuando el universo contenía fundamentalmente hidrógeno y helio.
La constante de estructura fina caracteriza la intensidad de la fuerza electromagnética, que es una de las cuatro fuerzas fundamentales de la física.
Pero la constante de estructura fina puede no ser constante.
Recientes observaciones en cuásares, a miles de millones de años-luz de distancia, y por tanto también miles de millones de años hacia atrás en el tiempo, han encontrado un valor ligeramente diferente para la constante de estructura fina.

"Si la constante de estructura fina varía con el tiempo y el espacio, podríamos usarla para la investigación de la nueva física, más allá del modelo estándar y de la relatividad general", señala Benjamin Wandelt, cosmólogo de la Universidad de Illinois quien desarrolló, junto con Rishi Khatri, la técnica de medición propuesta.
Una constante de estructura fina variable también podría ayudar a explicar la misteriosa energía oscura que puebla el universo, y haría más fácil acotar qué tipo de hipótesis uniría las cuatro fuerzas fundamentales en una "teoría del todo".
Usando la luz de los cuásares, es viable buscar las variaciones en la constante de estructura fina desde el presente hasta hace cinco mil millones de años.

Los astrónomos, al emplear el espectro del hidrógeno neutro, pueden asomarse mucho más atrás en el tiempo.
Existe un vacío de aproximadamente 300.000 años después del Big Bang, cuando la radiación que formó el fondo de microondas cósmico fue emitida, hasta aproximadamente 500 millones de años después, cuando se formaron las primeras estrellas.

La nueva técnica de medición podría sondear la constante de estructura fina durante este período, conocido como la Era Oscura.
Cuando un átomo de hidrógeno neutro absorbe un fotón de luz del fondo de microondas cósmico, el electrón cambia su espín, produciendo una ligera diferencia en su espectro.
La huella reveladora de esta transición atómica en la longitud de onda de 21 centímetros, puede servir para la búsqueda de alta sensibilidad de los valores de la constante de estructura fina en el pasado.

Si bien la mayor parte de los radiotelescopios son demasiado pequeños para buscar las variaciones en la constante de estructura fina, hay nuevos instrumentos en fase de diseño o de construcción que proporcionarán la capacidad requerida.
Información adicional en:
UIUC

miércoles, mayo 09, 2007

Investigaciones sobre partículas cosmicas en Argentina

DIALOGO CON EL FISICO CARLOS HOJVAT,
DEL OBSERVATORIO PIERRE AUGER
Partículas que vienen de lejos
El Observatorio Pierre Auger, en Malargüe, Mendoza, dedicado al estudio de los rayos cósmicos de alta energía, es uno de los emprendimientos más grandes de la Argentina y del Hemisferio Sur.
//Por Leonardo Moledo, de Pag. 12 09/05/2007

Así como, al principio de su existencia como planeta, la Tierra recibió una lluvia impiadosa de meteoritos que le fueron dando forma (y que quizá trajeron el agua) y que duró quinientos millones de años, aún sigue siendo bombardeada de manera permanente, pero por otra clase de objetos: los rayos cósmicos, que vienen de todas direcciones y que consisten generalmente en partículas subatómicas: protones, piones, muones, entre otras.
Algunas se sabe de dónde provienen; otras, no.
Pero su velocidad, grado de incidencia en la atmósfera, permite a veces sospecharlo, y supone que pueden traernos información sobre algunos aspectos profundos del universo. Algunos llegan de nuestra propia galaxia; otros han cruzado el espacio intergaláctico para hacer blanco en un lugar tan minúsculo como nuestro planeta.
Capturarlos y estudiarlos es, pues, uno de los tantos objetivos de los astrofísicos, y exprimirlos hasta que larguen todos sus secretos.
Pero no es fácil: para pescarlos hacen falta grandes superficies, agarrarlos en el momento justo y, si es posible, retenerlos, ver sus efectos secundarios, analizarlos y extraer conclusiones.
El proyecto Pierre Auger, probablemente el emprendimiento científico más ambicioso que se desarrolla en la Argentina (con la colaboración de varios otros países), ocupa una extensa porción de terreno en Malargüe, Mendoza, que trata de convertirse en una trampa para las partículas que eligieron, inadvertidamente, ese lugar para tocar tierra.

Carlos Hojvat es uno de los principales investigadores del proyecto Auger; vive seis meses en la Argentina y seis meses en el Fermilab de Chicago.
–Por suerte lo agarré cuando está acá.
–Sí, unos días más y me iba.
–¿Usted dirige el proyecto?
–No, no. Hasta hace unos meses era el subgerente del Proyecto Internacional Auger, cuyo propósito era la construcción del Observatorio Auger para el estudio de la reacción cósmica. También soy presidente de la Fundación Observatorio Auger Argentina, que es la institución legal en la Argentina formada para operar el observatorio.
–Bueno, aunque no sea el director, son bastantes títulos.
–Y, sí.
–El objetivo del Observatorio es el estudio de los rayos cósmicos.
Sí, el estudio de los rayos cósmicos de las energías más elevadas; me refiero a energías de la 10 a la 20 electronvolt que es donde, digamos, se termina la parte conocida del espectro de las energías del muestrario cósmico.
–¿Cuándo se detectaron los rayos cósmicos?
–En 1910 más o menos; era una época en que los rayos X y fenómenos por el estilo eran bien conocidos, si bien luego se llegó a la conclusión de que una gran parte de los rayos cósmicos en realidad son partículas comunes como las que se ven en la superficie de la Tierra o partículas incidentes arriba de la atmósfera que pueden ser protones o iones pesados.
–¿Y que vienen de dónde?
–Bueno, depende de la parte del espectro donde uno está estudiando.
Se sabe que hay partículas de energías medianas o bajas que vienen de la galaxia, de la Vía Láctea.
Ahora aquí, por el tipo de energías, se piensa que la región donde está diseñado el Observatorio es de origen extragaláctico; vienen de alguna galaxia que no es la nuestra.
–¿Y cómo los pescan?
–Si hubiera que esperar a que las partículas individuales llegaran a la superficie de la Tierra sería difícil encontrarlas porque tendría que haber un detector en el lugar específico donde pueda llegar uno.
–¿Y entonces?
–Se manifiestan porque interactúan en las regiones superiores de la atmósfera y producen una cascada de partículas que aumenta dramáticamente, y cuando llega a la superficie de la Tierra puede contener millones de partículas secundarias que ocupan un área larga, un área importante en la superficie de la Tierra y entonces se manifiestan.
También se manifiestan por la luminosidad que producen en la atmósfera debido a la excitación de los átomos de nitrógeno del aire.
–Pero, además, usan tanques de agua.
–Es otra de las técnicas: una, la observación directa de los eventos en la atmósfera; y otra, la de las partículas que quedan atrapadas en los tanques. Las dos técnicas se complementan.
–¿Son tanques llenos de agua?
–Sí. Si ocurre que una partícula cargada pasa por el agua y si su velocidad de travesía es mayor que la velocidad de la luz en el agua emite una luz que se llama luz de Cherenkov, que es algo similar en luz a romper la barrera del sonido.
–¿Y cuántos tanques hay?
–Hay mil seiscientos tanques, distribuidos en una superficie aproximada de 3 mil kilómetros cuadrados
.
–Y ahí alrededor están...
–Los cuatro edificios que tienen cada uno 6 telescopios ópticos que miran la fluorescencia del nitrógeno en la región de la alta atmósfera.
–¿Y qué es lo que se espera saber con todo esto?
–Queremos entender en realidad qué pasa con los rayos cósmicos de muy altas energías. Al fin y al cabo, la dispersión de la trayectoria que sufre una partícula en un campo magnético es menor cuando más alta es la energía de la partícula; entonces, a estas energías podemos hacer lo que llamaríamos astronomía con rayos cósmicos.
–Es decir...
–Es decir que el detector nos permite reconstruir la dirección de llegada del rayo cósmico; así que miramos hacia atrás, seguimos la trayectoria y la proyectamos en la distribución de galaxias o en la distribución de objetos celestes y podemos ver si hay correlaciones entre la posición, la dirección de llegada de la partícula y la posición de objetos celestes.
Esto sería lo que llamamos rastreo de fuentes de rayos cósmicos.
Es decir: si existe una correlación entre los eventos que observamos y la ubicación de objetos celestes, podemos determinar si vienen de allí.
–¿Y su trabajo particular en qué consiste?
–Yo particularmente estoy interesado en la agrupación de partículas, debido a los campos magnéticos que han atravesado en su largo viaje intergaláctico.
Es decir, partículas que tienen el mismo origen y que pasan por campos magnéticos similares estarían agrupadas, dependiendo de su energía de llegada.
Porque existe la posibilidad de que las partículas no tengan fuentes específicas y que lleguen de manera isotrópica, desde todas direcciones, de la misma manera en que es isotrópico el fondo de radiación de microondas, en cuyo caso es posible que sean objetos exóticos que decaen permanentemente desde el Big Bang.
Y sería un resultado interesante porque serviría para estudiar aspectos del Big Bang.
–El Observatorio tiene financiación internacional, ¿no es así?
–La colaboración está formada por 15 países y el costo del Observatorio es de 50 millones de dólares.
Lo interesante es que ninguno de los países tiene una contribución dominante, es decir, todos los países han puesto una parte similar. Los países o las instituciones participantes han provisto el equipo de esa forma y se ha construido el observatorio. No ha sido necesariamente aporte de dinero en la construcción sino de equipo.
La República Argentina y la provincia de Mendoza jugaron una parte fundamental en el sentido de que, aun debido a los vaivenes económicos cuando hubo la devaluación, han cumplido sus promesas, sus compromisos originales.
La colaboración tiene un consejo de finanzas que es donde están representadas las agencias de financiación de todos los países que participan.
Ese es el órgano internacional que controla el funcionamiento del Observatorio.

sábado, mayo 05, 2007

Ariane 5 lanzador europeo de Arianspace

Cohete Ariane 5 colocó en órbita dos satélites de televisión
04 de Mayo de 2007, 08:19pm ETKOUROU, Guyana Francesa, Cohete Ariane 5 colocó éxitosamente en órbita este viernes los dos satélites de televisión de dos de sus más importantes clientes de la compañía Arianespace, encargada de la comercialización de los vuelos del lanzador europeo.
Los dos pasajeros del segundo vuelo del año de Ariane -los satélites Astra 1L y Galaxy 17- fueron colocados en órbita de transferencia geoestacionaria, al término de un vuelo de 32 minutos y 50 segundos, anunció Arianespace.
El Ariane 5 despegó el viernes a las 19H29 (22H29 GMT) del centro espacial de Kourou (Guyana Francesa), constató un periodista de la AFP.
El disparo -el 32do de un Ariane 5-, inicialmente previsto para el jueves, fue postergado 24 horas debido a fuertes vientos de altura sobre Guyana.
Los clientes del vuelo 176 de Ariane son el operador luxemburgués de televisión satelital SES Astra (por Astra 1L) y la compañía internacional de telecomunicaciones Intelsat (por Galaxy 17).
Ambos son muy importantes clientes históricos de la compañía europea.

Astra 1L es el 9no. satélite de SES Astra lanzado por Arianespace.
Se trata de un satélite orientado a la retransmisión de la televisión de alta definición (TV-HD), construido por el grupo norteamericano Lockheed Martin Commercial Space Systems.
Con 4.500 kg de peso al despegue, Astra 1L está equipado de 29 repetidores activos en banda Ku y de 2 repetidores activos en banda Ka. A partir de su posición orbital de 19,2 grados este brindará servicios satelitales a toda Europa. Su duración de vida operacional es de unos 15 años.

Galaxy 17 debe prestar servicios de televisión y de telefonía para América del Norte. Construido por el grupo franco-italiano Thales Alenia Space, su peso es de 4.100 kg al despegue y está equipado de 24 repetidores en banda Ku y 24 repetidores en banda C.
Se trata del 45to. satélite de Intelsat confiado a Ariane desde 1983.

El presidente de Arianespace, Jean-Yves Le Gall, declaró luego del lanzamiento que "el objetivo es tener 6 disparos de Ariane este año (2007), o sea uno más que en 2006.
El próximo será efectuado el 14 de agosto con un satélite norteamericano Spaceway 3 y un japonés BSAT - 3A",
"Luego subiremos la cadencia con 7 lanzamientos de Ariane en 2008 y 8 en 2009", precisó.

Le Gall indicó que, antes de fines de año, un Ariane 5 lanzará un reabastecedor ATV que debe atracar en la Estación Espacial Internacional.

LAS VACAS FARMACÉUTICAS ARGENTINAS

Editorial II

Las Vacas farmacéuticas de BIOSIDUS ARGENTINA

Una empresa nacional acaba de anunciar una innovación tecnológica que permitirá la obtención de insulina, destinada al tratamiento de la diabetes humana.

Un grupo de científicos vinculado a la empresa Biosidus tiene desarrollado ya un sistema similar que produce la hormona de crecimiento destinada al tratamiento del raquitismo humano.

En el caso que nos ocupa ahora, se trata de la obtención de vacas genéticamente modificadas, cuya producción de leche contiene la hormona insulínica, que -separada y purificada- quedará lista para su aplicación en seres humanos.

La producción de esta hormona, que regula el metabolismo de la glucosa, se logra actualmente por mejoras obtenidas también mediante modificaciones genéticas en microorganismos, que ya habían significado progresos respecto de los sistemas tradicionales de alto costo.

Ya se produjo el nacimiento de las cuatro terneras modificadas, fundadoras del llamado tambo farmacéutico, que producirá insulina, hoy en su mayor parte importada.

Su bajo costo asegura, según la empresa, una alta competitividad internacional. Son formidables los avances científicos basados en el conocimiento de los genes a partir de los hallazgos de James Watson y Francis Crack, revelados en su publicación de 1953, en la que mostraron la estructura del ADN, la molécula donde se aloja el código genético determinante de la estructura de los seres vivos, su funcionamiento y comportamiento.

Desde entonces, se desarrollaron técnicas que permitieron introducir transferencias de genes entre especies, a partir de lo cual se difundió su aplicación en vastísimos campos, entre ellos la medicina, lo que posibilitó mejoras en el tratamiento de enfermedades como el cáncer; en las determinaciones de paternidad; en la criminología y en la agricultura, en que los cultivos han incorporado mejoras de gran impacto en la productividad.

En nuestro país, la ingeniería genética ha tenido grandes aplicaciones en el sector rural. Así lo muestran las 15 millones de hectáreas sembradas casi en su totalidad por soja modificada, de las cuales se están recolectando unas 45 millones de toneladas, la mitad de la producción total de granos del país.

La otra mitad tiene también los mismos componentes transformadores en la producción de maíz y también el algodón participa de la gran hazaña biotecnológica.

Otra empresa, Bioceres, constituida por más de cien productores agrícolas, ha desarrollado convenios asociativos con Biosidus, bajo los cuales están teniendo lugar investigaciones sobre modificaciones genéticas del mismo cuño para la obtención de maíces, trigos y otros cultivos, resistentes a las sequías y otros beneficios.

En tanto, se construye cerca de Rosario un centro de investigaciones biotecnológicas para lograr una mayor proyección que permita añadir investigación agrícola nacional a la que llevan a cabo el INTA y otros centros privados.

La genética agrícola, nacida en un convento austríaco a mediados del siglo XIX, por medio del monje Gregor Mendel, descubridor de la herencia del color de las alverjillas, ha tenido preponderante influencia en la agricultura y señalada importancia en la alimentación de la humanidad.

Su futuro se presenta con nuevas y potentes luces.

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"La Nación ", Bs As. 05 /05 / 2007

jueves, mayo 03, 2007

PROBLEMAS ETICOS EN LOS VIAJES ESPACIALES

Jueves, 03 de Mayo de 2007 03:55:00 a.m.
La NASA aborda temas éticos de un viaje a Marte LA CARRERA ESPACIAL.La agencia estudia un código de conducta para casos de muerte y enfermedad.
NOELIA SASTRE
Estas preguntas tienen difícil respuesta:
¿cómo deshacerse del cuerpo de un astronauta muerto en una misión de tres años a Marte?,
¿cuándo habría que desenchufar a un compañero enfermo que está utilizando demasiado oxígeno y poniendo en peligro al resto de los miembros de la tripulación?,
¿deberían hacerse pruebas de ADN para eliminar a los astronautas que podrían enfermar durante un largo vuelo?

La NASA pretende aterrizar dentro de 30 años en Marte, el planeta más parecido a la Tierra. Así que la agencia ha empezado a plantearse algunas de las cuestiones prácticas y éticas aún sin respuesta en el mundo de la exploración espacial.
Y seguirán sin tenerla, porque de momento solo ha elaborado un documento sobre salud en la tripulación obtenido por Associated Press.
Ese informe demuestra cómo el equipo médico y científico de la agencia estadounidense sigue sin resolver las incertidumbres éticas.
O lo que es lo mismo: quién debe dejar la nave en una situación límite en plena travesía por el sistema solar.
"Como se pueden imaginar, es un tema del que la gente no quiere hablar porque le incomoda", explica Richard Williams, jefe del equipo médico.
TEMA TABÚ
Lo que tampoco abordan estas páginas es el sexo, tema tabú en la NASA desde hace décadas. Williams asegura que el sexo no es una cuestión de salud, sino de comportamiento, y que está fuera de su campo.
Para Paul Root Wolpe, profesor de Ética en la Universidad de Pensilvania y asesor de la agencia desde el 2001, la NASA tendrá que abordarlo antes o después.
De momento, el documento detalla algunas políticas sobre salud, como a cuánta radiación pueden exponerse los astronautas (no más que la cantidad que podría incrementar el riesgo de cáncer en un 3%) o el nú-mero de horas que deberían trabajar por semana (hasta 48).
Sin embargo, respecto a otros temas, como retirar el cuidado médico a un astronauta que no puede sobrevivir o los pasos correctos para deshacerse de un cadáver, el informe se limita a decir que la NASA necesita una nueva política para darles respuesta.

Si algún tripulante de la Estación Espacial Internacional cayera gravemente enfermo, podría volver a casa en cuestión de horas a bordo de la Soyuz, acoplada de forma permanente al complejo.
Pero eso no será posible en un viaje a Marte.
El hospital más cercano estará a millones de kilómetros.
Radiación, pérdida de masa muscular y aislamiento son los riesgos más básicos que correrán los astronautas en sus desplazamientos a Marte.
Por eso, la NASA está considerando si deben someterse a cirugía preventiva, firmar un testamento con instrucciones sobre cómo morir o acudir a un banco de esperma.